El fomento de la solidaridad siempre ha formado parte de los cimientos culturales de Fundación Mahou. Favorecer la inclusión laboral y social de personas en situación de vulnerabilidad es la principal finalidad de En Buena Compañía, el proyecto de voluntariado centradas en el acompañamiento de diversos colectivos en colaboración con organizaciones sociales.
Esta iniciativa no es sólo reconocida por su enorme contribución social, sino también por el plan de comunicación que han activado para difundirla, misión que ha contado con la participación de Prodigioso Volcán. De hecho, ambas compañías recibieron hace unas semanas el Premio Ramón del Corral, que concede la Asociación de Directivos de Comunicación, DIRCOM, en la categoría de Comunicación Interna.
Prodigioso Volcán recibió la llamada de Fundación Mahou San Miguel pidiendo apoyo para impulsar el programa de voluntariado entre los profesionales de la compañía. «Unimos a equipos multidisciplinares de comunicación para formular una narrativa única y sensible, que apelara al corazón de los grandes aliados de esta historia: las personas voluntarias. Después de idas y venidas, dimos con el quid de la cuestión: En Buena compañía, es el claim del programa que sintetiza el deseo de Fundación Mahou San Miguel de que todo el mundo tenga a alguien con quien compartir pensamientos, ilusiones, actividades o simplemente con quien estar«, explican desde la consultora fundada por Mario Tascón.
En la primera edición, contaron con más de 850 voluntarios que destinaron 2.300 horas a acompañar a más de 5.000 personas
A lo largo de 2023, la fundación se puso manos a la obra e iniciaron un proceso de reflexión estratégica del programa de voluntariado, con el objeto de mejorarlo y ampliar su impacto. Durante meses estuvieron trabajando juntos en la identidad, la imagen y narrativa propia del programa.
«En el último semestre de 2024 nos centramos en integrar el voluntariado en la comunicación interna para enamorar y conectar a los profesionales con el programa y que conociesen todas las actividades y se apuntasen a sus favoritas. Difundimos un plan de actividades a través de formatos físicos y digitales, y realizamos encuentros clave potenciales», explica Virginia Luca de Tena, la directora de la Fundación.
El plan de comunicación del proyecto se dividió en tres fases. En la primera, se buscó dar a conocer el programa y promover la inscripción de iniciativas mediante vídeos inspiradores, materiales digitales y vinilos en las sedes y centros de trabajo. En la segunda, se buscaba fomentar la participación de profesionales, motivándolos a involucrarse, creando un mapa interactivo para facilitar la inscripción de iniciativas. Por último, para centralizar la información, se desarrolló una landing accesible desde el QR, donde interesados podían consultar información.
El resultado final no deja indiferente al equipo. En la primera edición contaron con más de 850 voluntarios que destinaron 2.300 horas a acompañar a más de 5.000 personas a los largo de 80 actividades junto a 42 entidades sociales.
«El éxito», aporta Luca de Tena, «es la buenísima acogida que ha tenido la compaña entre los profesionales de la compañía y las entidades sociales con las que colaboramos. Y era un gran reto debido a la gran dispersión geográfica como a la diversidad de perfiles a los que nos dirigimos».
Ya está en marcha la segunda edición, tras el éxito cosechado.


