En Capital Intereconomía, Enrique Weickert, director financiero de Deoleo, ha destacado la importancia estratégica para la compañía de EE. UU., donde tienen lugar aproximadamente un tercio de su volumen de ventas de aceite de oliva, ante la posible entrada en vigor de posibles aranceles que puedan afectar al sector del aceite de oliva.
Según Weickert, “más del 95% del aceite consumido en EE. UU. tiene que ser importado, lo que hace que imponer aranceles no beneficie a nadie”. Además añade que los aranceles podrían “encarecer el producto y hacerlo menos accesible al consumidor estadounidense, un problema ya que el aceite de oliva es fundamental en la dieta mediterránea y no se produce localmente”.
Deoleo, que cuenta con marcas muy reconocidas en el país, como Capelli y Berto, se está preparando para afrontar estos posibles aranceles. A pesar de la incertidumbre, Weickert asegura que la empresa “ha hecho los deberes” y espera la concreción de las medidas, que podrían anunciarse este miércoles. Deoleo sigue de cerca la situación y mantiene un diálogo activo con las autoridades americanas a través de la Asociación Americana del Aceite de Oliva para mitigar el impacto de las decisiones arancelarias.


