El hasta hoy consejero delegado de Endesa, José Bogas, se ha despedido este martes del cargo que ha ocupado durante doce años, y se ha mostrado «orgulloso de trabajar y liderar una de las principales eléctricas del país», a la que lleva vinculado más de cuatro décadas. Además lo ha hecho con un claro aviso: cerrar ls nucleares en España va en contra del resto del mundo.
El hasta hoy consejero delegado de Endesa, José Bogas, ha avisado este martes de que un «cierre anticipado» de las centrales nucleares en España supondría una «clara divergencia» respecto a la evolución internacional, «al privar» al sistema de una tecnología clave para la seguridad de suministro y la descarbonización.
«No estamos planteando mantener las centrales nucleares indefinidamente. Lo que proponemos es acompasar el calendario de cierre al ritmo real de la transición energética», ha dicho Bogas durante su discurso ante la junta general de accionistas de la energética, celebrada en Madrid.
José Bogas, hasta ahora CEO de Endesa, defiende ser «pragmáticos» y «repensar» el cierre de centrales nucleares en España
En su opinión, el pragmatismo y repensar el calendario -pactado entre las empresas propietarias y Enresa en 2019- permitiría dar tiempo a que se desarrollen las infraestructuras necesarias y a consolidar un modelo «plenamente sostenible», y posponer determinados cierres permitirían una «transición ordenada».
Por otro lado, la tendencia a nivel mundial y europeo «está clara: lejos de abandonarse, la energía nuclear sale reforzada o recuperada como un pilar esencial de los sistemas eléctricos».
En su intervención, Bogas ha insistido en que renovables y nucleares «no son excluyentes, sino complementarias», y ha defendido que «deben convivir si queremos garantizar una transición equilibrada, sin poner en riesgo la seguridad del suministro y la estabilidad del sistema».
Además, ha valorado el «papel estratégico» de las centrales nucleares, que «contribuyen a la estabilidad técnica del sistema, aportando inercia y facilitando el control de la tensión», y «proporciona generación constante, las 24 horas del día, lo que ayuda a moderar la volatilidad de los precios».
En este sentido, ha advertido de que un cierre completo del parque nuclear «implicaría un incremento del precio de la electricidad de en torno a 13 (MWh), un 20 % sobre los niveles actuales», a tenor de varios estudios recientes.
A ello se sumaría el impacto climático, pues sin aportación nuclear, el sistema «tendría que recurrir en mayor medida a los ciclos combinados, incrementando el consumo de gas, encareciendo el coste de generación, incrementando las emisiones y aumentando la dependencia de los mercados internacionales», ha proseguido Bogas.
«Estamos ante una cuestión que exige reflexión y diálogo», ha subrayado el todavía consejero delegado de Endesa, que ve en las nucleares unos «activos estratégicos vitales» para la economía y la autonomía estratégica.


