El secretario comarcal de la Federación Galega de Alimentación, Mar e Transportes (FEGAMT) de la CIG, Suso García, ha denunciado el despido de una delegada del sindicato en el centro industrial de Nueva Pescanova, una empresa del grupo bancario Abaca, controlado por el venezolano Juan Carlos Escotet, en O Porriño después de que la central no firmase el preacuerdo de convenio con la empresa.
En conferencia de prensa este miércoles, García ha explicado que el pasado 6 de agosto la empresa despidió a su delegada Mercedes Comesaña, que llevaba 37 años trabajando en Pescanova, con el argumento de que «no es apta para trabajar».
«Ella tenía unas limitaciones desde hace unos años que hasta el momento no habían sido ningún problema», ha señalado.
La trabajadora realizó un reconocimiento médico con la empresa el 19 de junio y el 15 de julio el médico de la compañía emite una valoración en la que indica que es «apta con limitaciones», según el responsable de la CIG.
Nueva Pescanova, de Abanca, argumenta un certificado médico para despedir a la trabajadora que no firmó el convenio colectivo en representación de GIG
Sin embargo, la carta de despido, recibida el 6 de agosto, remite a «un certificado médico del 31 de agosto (sic) de este año, que aún no ha llegado y que la considera no apta», ha asegurado.
El sindicalista ha resaltado que lo qué pasó desde el 15 de julio fue que «la CIG no firmó el preacuerdo económico de convenio» con Nueva Pescanova que sí firmaron CCOO y UGT, a los que califica como «los socios, tontos útiles, que tiene a nivel estatal y que se le prestan a este tipo de componendas».
García ha subrayado que la situación «física o de salud» de la delegada sindical «no se modificó en ningún momento para que pasase de apta a no apta» y que en siete años que lleva haciendo el trabajo que estaba haciendo «nunca hubo ningún problema».
Asimismo, ha remarcado que se trata de un método de despido que «viene ensayando la empresa desde hace tiempo y que está usando con trabajadores que llevan bastante tiempo en la compañía para librarse de gente con mucha antigüedad y pagarles menos de indemnización».
Despido «improcedente y nulo»
El sindicato nacionalista considera el despido de su delegada «improcedente y nulo» y resalta el hecho de que la compañía lo realice en agosto, cuando la mayoría del personal está de vacaciones.
Además, denuncia que la empresa «no dejó entrar» a Comesaña a la reunión del comité para analizar su despido, a lo que cree que tenía derecho incluso estando despedida.
El delegado de la CIG en el Comité de Empresa de Nueva Pescanova en Porriño, José Piñeiro, ha indicado que en esa reunión propusieron paralizar la negociación del convenio mientras no se resolviese judicialmente el despido y organizar protestas conjuntas contra esa actuación, pero ha afirmado que UGT rechazó apoyar esas medidas.
Ambos representantes anunciaron que la CIG emprenderá protestas en la calle contra el despido en cuanto se recupere la normalidad a la vuelta de las vacaciones.


