El fin de la producción del modelo Audi A1 en la planta de Seat en Martorell (Barcelona) hará perder unos 159 empleos en la planta que tiene Adient Seating Spain en Abrera (Barcelona), ya que en estas instalaciones se producen los asientos traseros y delanteros de dicho modelo.
Así lo ha explicado a EFE el presidente del comité de empresa, Víctor Parra (CCOO), que ha detallado que, además de los 102 afectados por el ERE que les comunicaron ayer, también pueden perder su empleo otras 57 personas contratadas a través de Empresas de Trabajo Temporal (ETT).
Parra ha detallado que, en total, en la planta trabajan unas 336 personas, contando personal directo e indirecto.
El ERE afectará a 58 personas relacionadas con producción, a otras seis de estructura y a 38 más indirectas.
El Audi A1 dejarán de fabricarse en Martorell en torno al 20 de abril
El dirigente sindical ha subrayado que la multinacional estadounidense alega que el ERE es una consecuencia directa del fin de la producción del Audi A1 en Martorell y añade que está previsto que ese modelo deje de producirse en torno al 20 de abril.
Actualmente esta planta de Abrera (Barcelona) fabrica los asientos delanteros de los modelos Cupra y Seat León y también del Cupra Formentor, que se fabrican en la planta de Seat en Martorell.
Parra ha precisado que los asientos traseros de esos modelos están externalizados, por lo que subraya que si la planta de Abrera se hiciera cargo de la producción de todos esos asientos traseros se podría mantener el empleo.
El comité está ahora analizando la memoria justificativa del ERE, organizando asambleas con los trabajadores y decidiendo qué medidas tomarán para oponerse al ERE de esta multinacional estadounidense, que tiene también plantas en las provincias de Valladolid y Zaragoza.
También este jueves, la UGT catalana ha expresado su «rechazo frontal» al ERE en la planta de Adient Seating Spain en Abrera por el fin de la producción del Audi A1 en Martorell y ha reclamado su retirada.
Al igual que CCOO, UGT también pide recuperar carga de trabajo que está externalizada con el fin de evitar la pérdida de empleo y que se pacten «soluciones no traumáticas» para la plantilla.


