E-distribución, filial de redes de Endesa, destina 77 millones, un 8 % más que el año pasado, a revisar este verano las líneas eléctricas y realizar labores de tala y poda selectiva para reforzar la garantía del suministro con el fin de evitar incidencias.
Una de las tareas que se realiza cada año es la poda selectiva de la masa forestal que crece en torno a las líneas eléctricas, ya que, según apunta la empresa, cerca del 60 % de los 320.000 kilómetros de líneas eléctricas que gestiona en Aragón, islas Baleares, Canarias, Cataluña y parte de Extremadura son aéreas y una parte «importante» discurre por zonas boscosas o con vegetación.
Endesa destinará cerca de 19,5 millones a estas labores de poda selectiva, según ha explicado la compañía en una nota de prensa.
Además en la revisión de las redes eléctricas, Endesa utiliza tecnología como la conocida como Lidar (que corresponde a las siglas en inglés de detección y medicción de distancias por luz), drones o inteligencia artificial para comprobar el estado de la red.
Endesa utiliza tecnología como la conocida como Lidar
La tecnología Lidar, según explica la firma, permite el escaneo láser de las líneas aéreas de alta tensión con una combinación de tecnología GPS y sensores láser. Este sistema permite crear con precisión un mapa 3D de las infraestructuras eléctricas y los elementos que la rodean facilitando el mantenimiento preventivo de la red.
Asimismo, se realizan inspecciones desde helicópteros equipados con cámaras termográficas y de alta definición que permiten la inspección al detalle de las infraestructuras y su entorno y se complementan con revisiones oculares aéreas a pie de línea.
Las labores de inspección y el uso de nuevas tecnologías se acompañan de la renovación de infraestructuras existentes en la red con el fin de evitar alteraciones e incidencias en la continuidad del suministro que, en la campaña de verano de este año, cuentan con una inversión conjunta de más de 57,5 millones de euros.
La compañía explica que la digitalización es una de las medidas más efectivas para aumentar la resiliencia de la red y, por este motivo, entre sus prioridades está el incremento de los dispositivos de control remoto o la digitalización y sensorización de la red para su monitoreo y gestión remota.


