Sánchez se divierte en el Museo de Videojuegos, mientras la realidad de la corrupción del PSOE le desborda en el Supremo y su "no a la guerra" deja a España fuera de juego en negociaciones tan importantes y claves como son las que atañen al desbloqueo del estrecho de Ormuz.

España, al margen del desbloqueo de Ormuz, pese al daño a empresas y sectores económicos

La industria de la agroalimentación, las empresas de plásticos o del transporte de mercancías siguen con incertidumbre la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para evitar mayor afectación en unos sectores ya dañados por una guerra que ha encarecido el precio de materias primas y aumentado la volatilidad. Mientras tanto, España, bajo el liderazgo de Sánchez y su eslogan de «no a la guerra» con el que intenta minimizar o desviar la atención sobre las graves acusaciones que se están vertiendo esta semana en el Supremo contra el PSOE, está al margen de los 40 países que intentan buscar una solución para desbloquear dicho estrecho que tanto daño está haciendo a las economías.

Sánchez prefiere divertirse en otras actividades, como el museo de videojuegos o dedicar su tiempo a grabar videos en Tik-Tok. Eso sí, pagados con el dinero de todos los españoles por el gran despliegue de seguridad y medios de recursos públicos de los que hace un uso personal y propagandístico.

Con una situación tan incierta y volátil muchas compañías españolas no se atreven a facilitar aún el impacto del conflicto, en medio de los vaivenes del precio del petróleo y la interrupción del tránsito de mercancías por Ormuz.

Precios que suben entre el 30% y el 60% por el bloqueo del comercio en el estrecho de Ormuz

Sectores como el del plástico recalcan la gravedad del problema, pues el precio de las materias primas plásticas ha aumentado al menos un 30 % y el 60 % de las empresas declara retrasos en el suministro de estos productos, detalla la Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP).

Su directora general, Isabel Goyena, asegura a EFE que el 38 % de las compañías del sector aguantaría menos de un mes esta situación a la que no le ven solución, puesto que el PVC o el polietileno han llegado a duplicar su valor, al limitarse el ‘stock’ importado desde EEUU y Asia y no llegar el del Golfo Pérsico.

«La situación es bastante negativa. Se ha abierto una ventana de esperanza, pero si continúa como hasta ahora, habrá problemas de producción en productos como los envases del día a día», reconoce.

La industria de proveedores de automoción, agrupada en Sernauto, reconoce que este cierre del estrecho genera una presión simultánea sobre los costes energéticos, el transporte y el aprovisionamiento de materias primas. No solo eleva costes, sino que introduce incertidumbre en la planificación y en las cadenas de suministro.

Desde la patronal insisten en que más del 60 % de la facturación del sector se destina a mercados exteriores, lo que les hace particularmente sensibles a cualquier alteración en el comercio internacional o a los costes energéticos.

100 millones de pérdidas en la aceituna de mesa

En el sector agroalimentario también notan ya el impacto económico. La Asociación de Exportadores de Aceitunas de Mesa (Aceituna) estima en unos cien millones de euros las pérdidas, ya que eso es lo que exportan cada año a la región del Golfo, el 10 % del total.

El secretario general de Asemesa, Antonio de Mora, explica a EFE que, si el conflicto continúa, perderán todas esas exportaciones porque no solo se ha visto afectado Ormuz, sino también toda la zona y, por miedo, las navieras ya no van por ahí y dan un «rodeo enorme» o bien dejan de dar servicio.

También sufriría un impacto «inmediato y muy severo» el transporte de mercancías, porque Ormuz es clave del petróleo mundial y un cierre continuado dispararía, aún más, los precios del combustible en cuestión de días, explica la Confederación Española de Transporte de Mercancías.

Desde el sector de la construcción, CNC y Seopan piden medidas para evitar un freno en la actividad ante la previsible escalada de materias primas y materiales como el petróleo, el gas, el acero, el aluminio, la madera o el asfalto, que pueden poner en riesgo la viabilidad de los contratos y frenar la ejecución de viviendas e infraestructuras.

Suministro asegurado, pero precio al alza

Las demás patronales insisten: la seguridad de suministro está asegurada, pues el cierre de Ormuz no romperá la cadena de suministro, pero sí golpeará el precio de las materias primas o el transporte al alza, repercutiendo en mayores costes de producción.

Desde la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) recalcan a EFE que el sistema de refino español es el más flexible y el de mayor calidad de Europa, lo que permite diversificar importaciones y garantizar suministro de carburantes y queroseno.

Por su parte, la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) señala que el producto de verano importado del Sudeste Asiático llega a España ahora, una situación que ha empujado al alza los costes por la subida de los fletes.

«Quien se aprovisionara antes del conflicto, se ha ahorrado entre un 15 y un 20 % de los costes», recalcan a EFE.

Efecto «cascada» si se prolonga el bloque de Ormuz

Por su parte, el secretario general de la patronal de conservas pesqueras Anfaco-Cytma, Roberto Alonso, recalca que la situación dependerá de la duración del conflicto pues, por ahora, el impacto más inmediato ha sido el incremento del precio del combustible en las flotas.

Si se alarga, se podría producir un efecto «cascada» en los contratos energéticos, ha apuntado Alonso.

Por su parte, el consejero delegado de Pascual, César Vargas, indica que preparan «muchos escenarios» ante el «efecto dominó» en todas las materias primas que necesitan transporte, lo que puede costar decenas de millones de euros este año.

El único impacto positivo lo vive el turismo español, pues la alianza turística Exceltur avanza un efecto positivo de esta inestabilidad por la percepción de España como refugio, lo que sumará unos 4.300 millones de euros, aunque este efecto se verá muy matizado por los impactos de la incertidumbre sobre los viajes (4.000 millones).

Pese a la inestabilidad el sector crecerá en España un 2,5 %, algo por encima de su anterior proyección por ese impacto neto ligeramente positivo.

En un escenario de guerra corta, la estimación de Exceltur recoge que la percepción de España como destino refugio añadirá 2 puntos de PIB turístico al crecimiento de 2026 (4.239 millones), que compensará en buena medida el efecto de pérdida de 1,9 puntos (4.045 millones) asociado a los impactos económicos sobre los viajes.

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