Talgo ha firmado este miércoles el acuerdo de cambio accionarial por el que el consorcio liderado por el Gobierno vasco con comparsa empresarial de Sidenor, se hace con el 27,4 % del capital, después de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) suscribiera previamente una ampliación de capital para controlar el 7,8 % del fabricante ferroviario. Ambos en una acción concertada controlarán el 35,2% de Talgo, en una operación concertada y sin lanzar opa, pese a superar el 30% del capital, que incluye, además, un cambio total en los accionistas de referencia de la empresa y de su gestión.

El consorcio vasco liderado por el Ejecutivo de PNV-PSOE presidido por Imanol Pradales, según ha comunicado Talgo este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), adquiere 36,86 millones de acciones que se encontraban hasta ahora en manos de la sociedad Pegaso (el fondo Trilantic y parte de la familia Oriol, fundadora del constructor ferroviario) que representaban el 29,76 % del capital, porcentaje que se ha diluido al 27,4% tras la citada ampliación de capital.
Con la firma de este acuerdo, alcanzado el pasado 6 de noviembre, culmina el largo proceso de venta de Talgo, de casi dos años, en el que se ha visto inmersa la compañía y que ha afectado de forma «muy negativa» a la actividad ordinaria, según manifestó la propia empresa y que ha necesitado del apoyo financiero del Gobierno de PSOE-Sumar liderado por Pedro Sánchez a través de la Sepi para llevarse a cabo.
En virtud del acuerdo, el Gobierno vasco con las fundaciones vascas BBK y Vital y el fondo público Finkatuz y el escaparte empresarial de la sociedad Clerbil, de José Antonio Jainaga, dueño de Sidenor, se hacen con la participación de Pegaso por 156,67 millones de euros, a 4,25 euros por acción.
Contrato de financiación por 770 millones avalado por la pública CESCE
La entrada de la SEPI por 45 millones de euros le otorga un puesto en el consejo de administración de Talgo, que ocupará Juan Antonio Sánchez Corchero, presidente de la patronal alavesa SEA y miembro de la Comisión Ejecutiva de la patronal vasca, Confebask.
La ampliación de capital va acompañada de dos emisiones de deuda por 105 millones, ambas con un interés compuesto anual del 10,21 %. La primera, por 30 millones, ya ha sido suscrita por la SEPI, y la segunda, por 75 millones, la firmará un consorcio de inversores vascos integrado diseñado por el Ejecutivo vasco con el fondo público vasco Ekarpen y las fundaciones bancarias BBK y Vital, así como el dueño de Sidenor, una empresa, por cierto, investigada por la Audiencia Nacional por vender acero a Israel para la fabricación de Armas.
Tras el cierre de esta operación de compra, queda pendiente formar el nuevo consejo de administración, cuyos miembros nombrará previsiblemente Jainaga y del que se supone que saldrán el actual presidente, Carlos de Palacio Oriol, y el consejero delegado, Gonzalo Urquijo.
La firma de este miércoles tiene lugar después de que Talgo formalizara el martes un contrato de financiación sindicado con un grupo de entidades bancarias por 770 millones y una línea de avales por otros 500 millones con la pública CESCE.
Del total del importe, 650 millones irán destinados a financiar los contratos internacionales de Talgo, con vencimiento a seis años, mientras que los 120 restantes serán un tramo ‘revolving’ (a medida que se devuelven los fondos se pueden volver a usar, con los intereses correspondientes, y sirven para financiar gastos operativos) a cinco años.


