El grupo Globalia ha nombrado al hasta ahora director jurídico Ramiro Campos como consejero delegado, una posición que estaba vacante desde la salida de Javier Hidalgo en 2020.
Globalia ha comunicado este cambio, junto con otras incorporaciones al Consejo de Administración, en una nota en la que reporta un crecimiento de su beneficio neto del 21 % en 2025, hasta 118 millones de euros, con un alza en los ingresos del 7,6 %, hasta 3.519 millones. En el primer semestre de este año su resultado bruto sumó 40 millones.
Tras los cambios en los órganos de gobierno, en Globalia, junto al presidente ejecutivo y fundador, Juan José Hidalgo, se retoma la figura del CEO, que asumirá un histórico de la casa, el hasta ahora director de la asesoría jurídica, Ramiro Campos.
En el consejo, a las hijas del fundador, María José Hidalgo y Cristina Hidalgo como vocales, se unen Alejandro Ortiz Vaamonde y Álvaro Badiola Guerra, y Javier Beltrán Yturriaga será secretario no consejero.
En cuanto al consejo de la aerolínea del grupo, Air Europa, junto a María José Hidalgo habrá dos nuevos vocales, Juan Moral de la Rosa y Félix Ruiz Hernández, y José María García Santos será secretario no consejero. El resto de la estructura se mantiene, con Juan José Hidalgo como presidente ejecutivo y Richard Clark como CEO.
Se consolidan los negocios aéreo y turístico
El resultado bruto de explotación (ebitda) recurrente de Globalia mejoró un 15,8 %, desde los 221 millones de euros registrados en 2024 hasta los 256 millones del año pasado y el beneficio atribuido a la sociedad dominante alcanzó los 96 millones de euros.
La compañía destaca la consolidación de la recuperación de la actividad en cuatro de los principales ejes de negocio: las actividades de transporte aéreo, los servicios aeroportuarios, el mantenimiento aeronáutico y el turismo, además del fortalecimiento de su posición financiera.
Las deudas financieras a largo plazo se redujeron de 605 millones de euros en 2024 hasta 370 millones en 2025.
Los gastos financieros bajaron más de un 10 %, a lo que contribuyó la cancelación anticipada de los dos préstamos concedidos en 2020 por la SEPI a Air Europa por un importe total de 475 millones de euros, tras la liquidación previa del préstamo bancario de 141 millones con participación y aval del ICO.
En el primer semestre de 2026, el resultado bruto (antes de impuestos) se situó en 40 millones de euros, frente a una cifra «ligeramente negativa» a cierre de junio del año pasado.
En esos seis meses contabilizó unos ingresos de 1.659 millones de euros, un 8 % más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, y el ebitda sumó 67 millones.
