La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha trasladado, en una carta remitida al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, la necesidad de que la central nuclear de Almaraz continúe funcionando para lo que le plantea que se el propio Estado quien opere directamente el recurso. Se salvarían así 3.000 empleos, el desarrollo industrial y el progreso de Extremadura, así como el mantenimiento del tejido empresarial y el bienestar de las familias españolas, defiende Guardiola.
«Sí hay una alternativa al cierre, y es que esta pueda operarse directamente por el Estado, a través de los mecanismos que considere oportunos», ha apuntado Guardiola en una misiva al presidente del Gobierno a la que ha tenido acceso EFE.
La carta se envió el 21 de enero, tres días después de la manifestación que reunió en Almaraz (Cáceres) a unas 7.000 personas, entre ellas varios políticos de distinto signo, para reclamar que la central siga operando más allá de 2028, cuando está previsto su cierre definitivo.
A juicio de la presidenta extremeña, debe «primar» el «interés general» con esta decisión, que «evita» situaciones irreversibles como las que se están produciendo ya en países como Alemania, ha apuntado, en referencia al desmantelamiento de la energía nuclear en dicha zona.
Así, ha alabado el papel «esencial» del parque nuclear español como «garante de la soberanía energética» en España «hasta que las renovables puedan asegurar el completo y continuo suministro de electricidad».
El Gobierno de Sánchez culpa a las empresas de cerrar Almaraz, aunque en realidad el verdadero culpable es la asfixiante presión fiscal sobre la producción de energía nuclear
Guardiola ha recordado la posición del Gobierno central de responsabilizar a los propietarios del cierre y asegurar que el apagón nuclear no es una decisión del Ejecutivo.
Para la presidenta extremeña es el Gobierno nacional «quien tiene que dar una solución a las consecuencias de ese apagón, y no con alternativas a largo plazo».
En este sentido, pide a Sánchez que reconsidere el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y tenga en cuenta las soluciones planteadas.
Para Guardiola, es «evidente» que el aumento de impuestos a la producción de energía eléctrica hace «muy difícil» la rentabilidad a las empresas que operan las centrales.
«Si el Gobierno de España no reconsidera una bajada de impuestos a las empresas que producen una energía limpia y necesaria para la transición ecológica, el propio Ejecutivo debe plantearse el hacerse cargo de ese parque nuclear, evitando dejarlo al albur de decisiones empresariales que están motivadas por una política fiscal que no deja otra salida a las operadoras», ha reclamado.
Empleo y desarrollo industrial en Extremadura
A su juicio, se trata de una «situación de urgencia» que «compromete» el desarrollo industrial y el progreso de Extremadura, así como el mantenimiento del tejido empresarial y el bienestar de las familias españolas.
En su carta, Guardiola asegura que ha trasladado también esta problemática a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Ha recordado que la energía nuclear es «una de la prioridades de la actual legislatura», pues, «de hecho, se encuentra en el Informe Draghi y está también respaldada y avalada por el BEI (Banco Europeo de Inversiones)».
En su opinión, el cierre de Almaraz, que produce el 7 % de la energía que se consume en España, «no sólo afectará a la soberanía energética» y supondrá la pérdida de unos 3.000 puestos de trabajo, sino que además «limitará» la instalación de proyectos electrointensivos industriales.


