El CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, ha advertido de que la electrificación «no es una opción», sino una necesidad «urgente», pero ha instado a contar con políticas energéticas «claras» y marcos normativos «predecibles».
«La transición energética es beneficiosa para todos (…) Mandamos un mensaje de confianza en la capacidad de Europa para liderar el cambio y la colaboración entre empresas, instituciones y sociedad civil», ha argumentado el consejero delegado de la eléctrica.
Ruiz-Tagle ha participado este martes en la inauguración de Enlit Europe 2025, que reúne a más de 15.000 profesionales del sector energético procedentes de más de 140 países y 700 empresas expositoras.
Tras subrayar que la cita convierte a Bilbao en el «centro energético» de Europa, ha valorado el «ecosistema dinámico» de empresas, instituciones y talento que confluyen en el País Vasco.
«Compromiso» de Iberdrola hacia Euskadi
En su intervención, ha incidido en el «compromiso» de Iberdrola hacia Euskadi, con una «huella económica» que crece y un impacto directo anual superior a los 3.500 millones.
Ha asegurado que la próxima celebración del 125 aniversario de Iberdrola permitirá «reafirmar» el compromiso de la empresa con Euskadi, con la «innovación, la sostenibilidad y el progreso compartido».
Respecto al futuro, ha defendido que la electrificación es un «proceso imparable» y la demanda de electricidad requiere de más generación limpia, redes y almacenamiento.
Ha apelado así a generar más electricidad con «fuentes autóctonas», menos vulnerables a fenómenos geopolíticos. «Más industria local y empleo en nuestra cadena de valor, especialmente en Europa», ha indicado.
Ha advertido además del incremento de demanda global de electricidad, circunstancia que ha previsto continuará la próxima década con un aumento del 50 % hasta 2035, lo que va a requerir nuevas infraestructuras eléctricas.
Redes eléctricas
En este sentido, ha reconocido la necesidad de sustituir infraestructuras de redes «muy antiguas» y el rediseño de los sistemas creados hace décadas para las ciudades.
Ha recordado además que Iberdrola invertirá 58.000 millones hasta 2028 en redes por ser «un impulso para la competitividad».
«La electrificación es clave para que la industria europea mantenga su competitividad y ésta depende de las redes», ha añadido.
Ha advertido, no obstante, de la necesidad de contar con políticas energéticas «claras y estables», marcos normativos «predecibles» y agilidad en los procesos para desarrollar inversiones.
Por último, ha insistido en que los sistemas de almacenamientos representarán un «papel vital» en el equilibrio entre la oferta y la demanda, y ha apostado en este sentido por el almacenamiento por bombeo.


