La empresa Iberdrola ha incrementado la capacidad de almacenamiento energético en el sistema del río Tajo mediante mejoras tecnológicas en la central de bombeo de Valdecañas (Cáceres), que ya ha realizado con éxito sus primeros bombeos.
Según ha informado la compañía, la actuación permite elevar la capacidad total del sistema con 355 MW de potencia y 210 GWh de almacenamiento adicionales, «reforzando la integración de energías renovables y la estabilidad del suministro eléctrico».
La gigabatería generada con la conexión de dos de los mayores embalses de Europa -Alcántara y Valdecañas-, permite absorber excedentes de energía procedente de fuentes renovables no gestionables (sol y viento) para devolverlos al sistema cuando dichas fuentes no estén disponibles y la demanda lo requiera.
La instalación funciona de forma coordinada con los embalses de Alcántara, Torrejón y Cedillo, configurando un sistema que permite almacenar energía mediante el bombeo de agua en momentos de baja demanda y liberarla posteriormente para generar electricidad cuando es necesario.
Iberdrola enmarca esta iniciativa como parte de su estrategia de impulso al almacenamiento
Además, la nueva configuración incorpora una batería hibridada de 15 megavatios, «lo que contribuye a mejorar la gestión de la demanda energética, especialmente en periodos de mayor consumo».
Las actuaciones realizadas han sido de carácter electromecánico y han consistido en la renovación de equipos, sin necesidad de construir nuevas infraestructuras ni modificar los niveles de los embalses existentes.
La compañía ha señalado que esta iniciativa se enmarca en su estrategia de impulso al almacenamiento energético «como elemento clave en la transición hacia fuentes renovables».
El sistema permite aprovechar excedentes de energía procedente de fuentes renovables como la solar y la eólica para bombear agua a embalses superiores y reutilizarla posteriormente en momentos de mayor demanda.
Asimismo, la gestión coordinada de los embalses contribuye a la regulación de caudales, la reducción del riesgo de inundaciones y la creación de reservas de agua, además de favorecer la conservación de los ecosistemas.


