La Comisión Europea ha advertido este miércoles de que el contrato entre el Ministerio del Interior español y la empresa de telecomunicaciones china Huawei, a la que se le relaciona tanto en Europa con Estados Unidos con el Partido Comunista chino que mantiene al país asiático bajo una dictadura, para almacenar escuchas telefónicas judiciales «puede crear potencialmente una dependencia de un proveedor de alto riesgo en un sector crítico y sensible que aumentaría el riesgo de injerencia extranjera».
Así lo asegura la vicepresidenta de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, en una respuesta escrita al eurodiputado español de VOX Jorge Buxadé, quien le preguntó si el contrato entre Interior, el Ministerio dirigido por el exjuez Marlaska, y Huawei «está alineado con las recomendaciones de la UE para la seguridad de las redes 5G».
Bruselas considera a las empresas chinas Huawei y ZTE «presentan riesgos significativamente mayores que otros proveedores de 5G»
Virkkunen recuerda que, en 2023, Bruselas consideró que Huawei y ZTE «presentan riesgos significativamente mayores que otros proveedores de 5G» y se comprometió a evitar la exposición de sus propias redes de comunicaciones a las redes móviles de ambas compañías, así como a restringirles la financiación europea.
En esta misma línea, instó a todos los países de la UE a «adoptar medidas para mitigar los riesgos asociados a estos proveedores».
En su respuesta, Virkkunen señala también que la Comisión examinará la seguridad y la resiliencia de las cadenas de suministro de tecnologías de la información, la comunicación y sus infraestructuras en la revisión del reglamento de ciberseguridad que tiene previsto llevar a cabo en el futuro, «con vistas a evitar dependencias críticas».
El contrato entre España y Huawei, por valor de 12,3 millones de euros, llevó al Gobierno estadounidense de Donald Trump a suspender el intercambio de inteligencia con España, después de que así se lo pidieran los directores de los comités de inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes, Tom Cotton y Rick Crawford, respectivamente.


