El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha mostrado su sorpresa este jueves ante la próxima reunión del comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, con el consejero ejecutivo de la aerolínea de bajo coste Ryanair, Michael O’Leary, después de que el griego ni siquiera le haya respondido a sus peticiones para reunirse en el último año.
En una carta a Tzitzikostas, Bustinduy ha mostrado su «asombro» por esta cita prevista para el viernes, que se realiza nueve días después de que Ryanair anunciara un recorte de un millón de asientos en España para la temporada de invierno y después de que hace varios meses O’Leary llamara «loco» e «idiota» a Bustinduy, inciden fuentes ministeriales.
El ministro argumenta que la reducción drástica en el número de plazas en los aeropuertos españoles son fruto de «un chantaje» ante el incremento de las tasas que cobra el gestor aeroportuario, Aena, a las aerolíneas.
Del mismo modo, el ministro denuncia que la cita se produzca tan sólo unos días después de que O’Leary mostrara públicamente su convencimiento de que la Comisión Europea abrirá un procedimiento contra el Gobierno español por las sanciones impuestas por Consumo.
Estas sanciones, firmadas por Bustinduy, se impusieron por prácticas abusivas contra los consumidores, entre ellos, por cobrar un extra por el equipaje de mano o por sentarte al lado de niños u otras personas que requieran cuidados.
La multa es de 107 millones de euros para Ryanair, además de la prohibición de llevar a cabo estas prácticas.
Bustinduy, que resalta que O’Leary vistió de payaso al ministro en una rueda de prensa celebrada en Madrid, también ha argumentado que el Parlamento Europeo ya votó en contra de legalizar el cobro del equipaje de mano a finales de junio.


