La tasa de absentismo laboral fue del 7,62 % en el primer trimestre de 2026, la más alta de la serie para ese periodo, tras subir 0,19 puntos en tasa interanual y pese a bajar 0,16 puntos respecto al trimestre anterior, según un informe de Adecco.
La tasa de absentismo por incapacidad temporal (IT) fue del 5,9 %, con un alza interanual de 0,07 puntos.
El dato total se mantiene 2,21 puntos por encima del nivel previo a la pandemia (5,41 % en el primer trimestre de 2019), diferencia que se repite por séptimo año consecutivo.
«El absentismo no es un problema puntual: lleva siete años instalado en una tendencia de fondo», valora Adecco.
Para el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, la presión sobre el absentismo sigue explicándose por «la incidencia y duración de los procesos de baja médica, vinculadas al envejecimiento de la población ocupada, al peso creciente de la salud mental y a la duración media de la incapacidad temporal».
Por comunidades autónomas, el País Vasco encabeza el absentismo, con un 9,9 %; seguido esta vez de Canarias, con un 9,4 %; y Asturias, con un 9,3 %.
El País Vasco encabeza el absentismo
En el extremo opuesto, Baleares (6,2 %) y Madrid (6,5 %) registran las tasas más bajas, junto con La Rioja (6,7 %), región con descenso interanual destacado de 0,2 puntos.
Por sectores, industria lidera la tasa, con un 7,92 %, seguida de servicios (7,68 %) y construcción, con la tasa más contenida (6,30 %).
Entre las actividades económicas, postales y de correos presenta la mayor tasa (13,77 %), seguida de juegos de azar y apuestas (13,02 %), frente a las actividades relacionadas con el empleo, que registran la tasa más baja (3,01 %).
Adecco recuerda que además de las horas de trabajo que se pierden por vacaciones y días festivos y por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs), hay muchos otros motivos que provocan pérdidas ocasionales.
El más importante de esos motivos en términos cuantitativos, añaden, es la incapacidad temporal, pero también se incluyen dentro del absentismo, por ejemplo, las horas no trabajadas por maternidad y adopción, por permisos remunerados o por conflictividad laboral.
«Es importante tener en cuenta que el conjunto de horas no trabajadas que conforman el absentismo abarca motivos muy diferentes. Por lo tanto, es un error equiparar el absentismo con faltas injustificadas», explican.
