La facturación de Danone en el primer trimestre bajó un 2 % en cifras absolutas respecto al mismo periodo de 2025, con 6.708 millones de euros, penalizada en parte por la retirada de leches infantiles de diferentes fabricantes por la contaminación con una toxina.
En términos comparables, una vez que se descuenta en particular el efecto negativo de la variación de los tipos de cambio (principalmente la depreciación del dólar, el peso argentino, la rupia indonesia y el yuan chino), el volumen de negocios trimestral subió un 2,7 %, destacó el grupo francés este miércoles en un comunicado.
Danone indicó que su división de nutrición especializada, que entre otras cosas comercializa alimentos para bebés, se vio «impactada por las retiradas de leches infantiles en Europa y por el conflicto en Oriente Medio».
No obstante, en el continente americano, esa nutrición especializada experimentó «un fuerte crecimiento» gracias a la marca Aptamil (alimentos para bebés) en Latinoamérica y a Neocate (un producto para bebés con alergias a proteínas de la leche) en Norteamérica.
Y en la región Asia-Pacífico, ese negocio tuvo un resultado «sólido» tanto en el caso de las leches infantiles como en la nutrición médica.
Caen los ingresos de la división de nutrición especializada de Danone
En todo el mundo, los ingresos de esa división de nutrición especializada descendieron un 1,6 % en datos brutos a 2.271 millones de euros, aunque en datos equivalentes se incrementaron un 1,9 %.
El negocio de productos lácteos tuvo un descenso del 2,3 % en términos absolutos, pero un incremento del 3,4 % en comparables a 3.304 millones de euros.
Por último, la facturación de la división de agua embotellada descendió un 1,9 % en cifras brutas pero subió un 2,3 % en equivalentes a 1.134 millones de euros.
En diciembre de 2025, fabricantes de varios países comenzaron a retirar fórmulas de leches infantiles tras detectarse cereulida, una toxina producida por la bacteria «Bacillus cereus» susceptible de provocar problemas digestivos como vómitos y diarreas.
En muchos países se han abierto investigaciones para determinar vínculos entre la presencia de esa toxina y casos de bebés enfermos e incluso varias muertes.
