Entre mochilas y cantimploras se mueve un negocio que no vacaciona, el del ocio educativo, que factura en España 14.000 millones de euros al año, según datos de la Asociación Nacional de Empresas de Animación, Campamentos y Actividades para la Infancia y la Juventud (Aneacamp).
La portavoz de comunicación y prensa de Aneacamp, Covadonga Berjon, ha afirmado a EFE que esa cifra equivale al 1 % del PIB español y la generan unas 36.000 empresas, en su mayoría pymes, que dan empleo a 160.000 personas.
Dentro de ese sector se encuentran los campamentos de verano, que según estima Berjon, reciben cada año unos tres millones de niños y jóvenes de entre 5 y 17 años.
Tras la pandemia, ha señalado que los campamentos vivieron un par de temporadas de «crecimiento extraordinario» en el área de pernocta, aunque desde hace dos años las ventas siguen un ritmo relativamente decreciente.
Entre las causas, ha apuntado, la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y la dificultad para bajar precios ante el aumento de los costes, que en el último año ha sido de aproximadamente un 5 %.
En concreto, existen entre 600 y 800 organizaciones que desarrollan campamentos de pernocta como una de sus actividades principales, aunque también ha sostenido que hay una «enorme oferta» de urbanos, que no están sufriendo un descenso de participación.
Casi ocupación total esta temporada del sector del ocio educativo
La portavoz de Aneacamp ha revelado que las previsiones de ocupación para esta temporada se están cumpliendo casi al 90 % y al menos la mitad de las plazas suelen cubrirse en abril y mayo, además según sus estimaciones el 60 % de las familias decide enviar a sus hijos a estas actividades.
Por su parte, ha mencionado que el campamento en entornos naturales sigue siendo el de mayor oferta y demanda, le siguen los de disciplinas más específicas de alto rendimiento, los campamentos náuticos centrados en actividades como el kitesurf o la vela, y los programas de inmersión lingüística.
La factura del campamentos de verano
Si se excluyen de los cálculos a los campamentos urbanos y se incluyen solo los de pernocta, Aneacamp ha definido el tramo de tarifas de la siguiente manera: los de multiaventura de una semana a partir de los 350 euros, aquellos que se celebran en la costa disfrutando de deportes náuticos desde 580 euros y los de tecnificación deportiva de alto rendimiento en torno a los 650 euros.
Luego, vendrían los campamentos internacionales de inmersión lingüística, a partir de 1.500 euros en Reino Unido, Francia o Alemania, y 3.000 euros en EEUU o Canadá.
No obstante, Berjon ha recalcado que para entender el coste es importante tener en cuenta que todos ellos incluyen alojamiento durante una semana con pensión completa en una instalación especializada y acompañamiento las 24 horas de un equipo técnico titulado.
Las vacaciones aprendiendo idiomas
Aneacamp ha precisado que los estudiantes extranjeros representan aproximadamente entre un 2 % y 3 % de la ocupación total en los campamentos.
Con respecto a ello, el presidente de la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce), Emilio Bordona, ha explicado a EFE que Reino Unido continúa siendo el principal destino para los programas en la temporada estival, seguido de Irlanda y Estados Unidos, mientras Canadá se consolida como una alternativa cada vez más atractiva, Alemania y Francia mantienen una demanda estable.
En sentido inverso, el volumen de estudiantes internacionales que llega a España para aprender español sigue siendo inferior al de los que salen, y se concentra en Castilla-La Mancha, Castilla y León y La Rioja para los menores, y en Andalucía y el litoral mediterráneo para los adultos, según la asociación.
Sumando los programas de verano, cursos académicos y otras modalidades, la asociación prevé que más de 50.000 estudiantes españoles participen este año en programas educativos en el extranjero.
