La opa del grupo húngaro Magyar Vagon sobre la española Talgo no tiene «nada que ver con la política», pero el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, sí considera el sector ferroviario una «industria estratégica» para la economía de su país. El ministro de Transportes, Óscar Puente, alega para oponerse a esta operación sobre el fabricante español de trenes, que el Gobierno húngaro y sus ramificaciones con Rusia están detrás de la compra de Talgo.
Así lo indicó Balász Orbán, el principal asesor político del líder húngaro, en una entrevista con EFE en Madrid, en la que insistió en que Magyar Vagon actúa con independencia de Budapest en la opa que ha presentado sobre el 100 % del capital del constructor ferroviario español Talgo.
La compra de Talgo por Magyar Vagon no tiene nada que ver con la política, defiende el Gobierno húngaro
“Es una decisión de negocios individual, no tiene nada que ver con la política (…) ni con nosotros en el lado del Gobierno”, subrayó el director político de la oficina de Orbán.
Preguntado por si está en contacto con ejecutivos de Magyar Vagon en lo relativo a la opa, el asesor de Orbán respondió que tienen “un entendimiento de lo que están haciendo”, pero es “su trabajo llegar a un acuerdo con el propietario español” de Talgo.
“No es un negocio de Estado a Estado, al menos para nosotros. Es una decisión de mercado: si funciona, funciona; y si no, probablemente tendrán que buscar otras opciones”, recalcó.
Mientras que la opa sigue su curso, Magyar Vagon ha recordado esta semana que si alguien quiere ejecutar una contraopa sobre Talgo debe superar los cinco euros de su oferta. La acción del fabricante español cotiza por debajo de esos cinco euros y hoy se intercambian a 4,12 euros en el mercado continuo ante la incertidumbre que supone para los inversores el anunciado veto a la operación del Gobierno, pese a que ésta cuenta a favor con el consejo de administración de Talgo, los principales accionistas y los tenedores de su deuda empresarial.


