ScottishPower, la filial británica de la eléctrica española Iberdrola, ha decidido detener sus proyectos de hidrógeno verde, alegando un entorno empresarial complejo y oportunidades comerciales limitadas.
“La producción de hidrógeno verde se enfrenta a condiciones difíciles y a una ruta de comercialización limitada, a pesar de los esfuerzos realizados para apoyar esta nueva tecnología emergente», ha asegurado la británica a la publicación Renewables Now.
Ha añadido que, aunque sigue respaldando el hidrógeno como herramienta de descarbonización, ha decidido suspender sus proyectos en este ámbito, algo que ya han hecho otras empresas europeas en los últimos meses.
A principios de este año, ScottishPower quedó incluida entre los 27 proyectos de hidrógeno electrolítico seleccionados para avanzar a la siguiente fase de la segunda ronda de asignación de hidrógeno (HAR2) del Reino Unido, con su iniciativa Irvine Green Hydrogen Project.
En diciembre de 2024, había firmado contratos de producción bajo la primera ronda (HAR1) para dos proyectos: Cromarty, de 10,6 megavatios (MW), desarrollado junto a Storegga, y Whitelee, de 7,1 MW.
ScottishPower, la filial británica de Iberdrola, mantiene su compromiso de invertir 27.000 millones de euros en Reino Unidos
Pese a la decisión de pausar estas iniciativas, la compañía reafirma su compromiso de invertir más de 24.000 millones de libras (unos 27.700 millones de euros) hasta 2028 en la electrificación del Reino Unido.
Con planes de incrementar esa cifra mediante la modernización de la red y la construcción de nueva infraestructura renovable que respalde los objetivos británicos de energía limpia.


