Los consejeros delegados de los fabricantes Volkswagen, Stellantis y Renault presionaron este martes a la Unión Europea (UE) para que se postergue la normativa sobre la reducción de emisiones contaminantes para 2030, en un contexto marcado por la presión competitiva de los fabricantes chinos.
La Paris Automotive Summit, considerado uno de los puntos fuertes del Salón Mundial del Automóvil de París (del 12 al 18 de octubre), reunió a tres de los dirigentes de los grupos automovilísticos más pujantes del mercado, además de al ministro francés de Industria, Sébastien Martin, y al vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea de Industria, Stéphane Séjourné.
La competencia china y las normativas medioambientales europeas estuvieron en el punto de mira de los tres directivos.
Renault prevé dejar de fabricar 300.000 coches en Europa si prospera la normativa de emisiones de 2030
El de Renault, François Provost, fue el más incisivo de ellos y llegó a concretar las posibles consecuencias en la producción europea si no se cambia la normativa que exige que para 2030 las emisiones medias de los coches nuevos vendidos por cada fabricante se reduzcan un 55 % en turismos y un 50 % en furgonetas respecto a los niveles de 2021.
«Estoy preocupado porque si no conseguimos la moratoria de 2030, yo, de aquí a un año, voy a tener que proponer a un consejo de administración eliminar coches y recortar la producción en 300.000 unidades en Europa», avisó Provost, quien mostró su descontento con la actual política europea.
Provost recordó la fuerte competencia de China (calculó que el gigante asiático es entre un 30 % y un 40 % más competitivo que Europa en el sector de la automoción) y advirtió de cómo su cuota de mercado en el Viejo Continente ha pasado en poco tiempo del 4 % al 13 % actualmente.
El CEO de Volkswagen, Oliver Blume, también consideró que la meta de 2030 supone «un listón demasiado alto» para su sector. «La normativa debería estar muy estrechamente ligada a las condiciones reales del mercado y, por ello, aspiramos a una flexibilidad que funcione bien», anotó.
Eje franco-alemán
Blume se felicitó de que las dos potencias automotrices en Europa, Francia y Alemania, estén cerca de alcanzar un acuerdo que precisamente flexibilizará los objetivos medioambientales de la UE.
«Tanto Macron (presidente francés) como Merz (canciller alemán) están muy alineados para impulsar esta decisión y, con suerte, llegarán a una conclusión esta semana», predijo.
Por su parte, el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, abogó por la «adaptabilidad» ante la competencia china y revoluciones tecnológicas como las de la IA.
Filosa, que dirige el cuarto grupo de automoción mundial en número de ventas, estimó además que «el mundo se está volviendo regional» porque las empresas «necesitan centrarse en los clientes de esas regiones y en lo que realmente quieren», entrando en un nuevo paradigma en un sector ya en crisis desde hace años.
«Lo que realmente hace que mi sueño sea un poco menos plácido por las noches, aunque sin llegar a despertarme, es que vemos una mayor fragmentación en el sector del automóvil. Antes se consideraba que tenías que ser grande para conseguir economías de escala», asumió.
El ‘Elon Musk chino’
En el mismo acto en el que intervinieron los CEO de Volkswagen, Stellantis y Renault, He Xiaopeng -fundador del fabricante de coches eléctricos XPeng y apodado por la prensa el ‘Elon Musk chino’- desplegó varias de las innovaciones procedentes de su país: vehículos voladores, sistemas de conducción altamente automatizada y robotaxis.
Sobre estos últimos, pronosticó que «en los próximos 5 o 10 años» se impondrán en el mercado europeo si se hacen modelos «menos costosos».
Respecto a la conducción automatizada -una tecnología permite al coche tomar el control total de la marcha sin que el conductor tenga que prestar atención continua-, el emprendedor expuso que en China y en EE.UU. muchos usuarios «ya la utilizan a diario en más del 50 % de su kilometraje» y juzgó que este tipo de conducción «ofrece más seguridad y resulta útil, sobre todo en autopistas».
Pacto con China de corto alcance en el déficit comercial
Encargado de clausurar el acto, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, consideró «bueno» el acuerdo sobre los vehículos chinos alcanzado por su colega Maroš Šefčovič, pero recordó que este solo resuelve el 1 % del déficit comercial entre la UE y el gigante asiático.
«Es un buen acuerdo, aporta perspectiva. Ahora hay que ser lúcidos: esto soluciona el 1 % de nuestro déficit comercial con China; es solo el principio y el problema es mucho más amplio, por lo que habrá que reabrir varios capítulos con ellos», reconoció.
Por su parte, el ministro delegado de Industria de Francia, Sébastien Martin, reconoció que ya «hay muchas normas» e invitó al sector automotriz europeo a «un compromiso recíproco: menos normas y vehículos cada vez más competitivos y más baratos».


