Si algo ha caracterizado a Yolanda Díaz durante su etapa en España como ministra de Trabajo es la forma dictatorial y a base de decreto pactados solo con sus dos sindicatos afines, el comunista CCOO y el socialista UGT, dejando al margen casi siempre del diálogo social precisamente a la CEOE, con la que ha tenido duros enfrentamientos. La suerte para los empresas, y quizás para el conjunto de la economía española, es que la mayoría de sus decretados unilaterales han sido derrotados en el Congreso de los Diputados por la minoría parlamentaria del Gobierno de PSOE-Sumar y ante la falta de apoyo del resto de los grupos parlamentarios.
Ahora, intentan buscar una salida a su delicada situación profesional -ha fracasado como líder de Sumar y como ministra de Trabajo de un Gobierno de Sánchez que agoniza- intentando colocarse como directora general de la OIT, un cargo que conlleva un salario base neto anual de unos 170.000 dólares (aproximadamente 150.000 euros), al que se suman complementos por representación y vivienda que pueden elevar el paquete total hasta cerca de los 200.000 o 300.000 euros al año.
Y para ello defiende todo lo contrario a lo que ha hecho en España durante su mandato como ministra de Trabajo, que ya suma seis años. Sánchez la nombró en 2020 como parte de la cuota de Podemos en el primer Ejecutivo de coalición del PSOE con la ultraizquierda.
Para la CEOE, Díaz «no está a la altura del puesto que tiene»
Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, tiene muy clara su opinión sobre Yolanda Díaz. «Yolanda Díaz «no está a la altura del puesto que tiene» y advierte de que «cuando alguien utiliza un ministerio para hacer campaña política, se equivoca». Garamendi siempre ha denunciado la actitud del Gobierno de aplicar el «rodillo y la motosierra» en la negociación colectiva, y de «echar» a la patronal de las mesas de negociación.
Pero Yolanda Díaz está de campaña para la OIT, Y hoy tocaba entrevista. En una concedida a la agencia EFE afirma aboga por liderar esa institución con el diálogo social, el que se ha cargado en España de la mano de CCOO y UGT, para reposicionarla en el centro del debate mundial, porque, a su juicio, «el continuismo mataría a la OIT».
«Necesitamos una OIT bien gestionada», asegura en la entrevista Yolanda Díaz (A Coruña, 1971), que el próximo 16 de noviembre opta a la Dirección General de la OIT para lo que compite con su actual director, el togolés Gilbert Houngbo, y con el politólogo y excanciller de Perú Javier González-Olaechea. El relevo se producirá formalmente el 1 de octubre de 2027.
«Hay una crisis de multilateralismo sin precedentes y tenemos que reposicionar a la OIT en el mundo (…) Tiene que ser una OIT con pulso, que no esté en una esquina del sistema multilateral, que esté en el centro de los debates públicos», afirma.
Yolanda Díaz aspira a ‘mejorar la gestión’ de la OIT
Para Díaz, lo primero será abordar la crisis financiera que sufre la OIT y que ha estallado por los impagos de la contribuciones, entre otros de Estados Unidos, pero que la ministra atribuye sobre todo a un fallo de la gestión de su actual director.
«Es verdad que la Administración norteamericana no contribuye ni en la OIT ni en el resto del sistema multilateral, pero la diferencia es que el resto se ha anticipado, ha tomado medidas y ha gobernado bien esta crisis. Esta es la diferencia», subraya Díaz.
La OIT, un organismo del sistema de Naciones Unidas, se financia con las aportaciones presupuestarias de sus 187 estados miembros en base a las cuotas establecidas por la ONU. En la actualidad, según datos del organismo, su déficit por impagos es de unos 272 millones de euros (unos 311 millones de dólares), que en parte se deben al retraso del pago de las cuotas de Washington.
El presupuesto bienal de la OIT, fijado y pagado en francos suizos, ronda los 930 millones de dólares (unos 811 millones de euros).
Diálogo social y plan inmediato de liquidez
De ser elegida, Díaz asegura que lo primero que haría sería poner en marcha de la mano del diálogo social un plan inmediato de liquidez para la institución, buscando fondos, fuentes de financiación diversificadas, que permitieran aplacar de manera estructural el déficit financiero que sufre.
Díaz defiende una OIT basada en el diálogo social en la que «todas las decisiones las tomemos con los empleadores y con los sindicatos» y con la participación activa de los gobiernos. Yolanda Díaz predica así con el ejemplo que en España no ha seguido en sus seis años largos al frente del Ministerio de Trabajo.


