El BBVA mantiene que las sinergias o ahorros de costes de una eventual compra del Banco Sabadell llegarán a los 850 millones de euros inicialmente previstos, aunque lleve más tiempo conseguirlas por la prohibición del Gobierno de que haya una fusión de las dos entidades al menos en los próximos tres años.
El grupo que preside Carlos Torres ha remitido este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un documento en el que recoge que la condición del Consejo de Ministros retrasará la implementación de las sinergias derivadas de la fusión, la misma idea que vienen trasladando hace semanas fuentes de la entidad.
El BBVA dice que no puede asegurar que se alcancen algunos o todos los beneficios esperados con la operación, incluidos la reducción de costes y las sinergias de financiación y añade que está «revisando» las sinergias de costes operativos y de financiación que se podrían materializar durante los primeros tres años.
Sinergias e integración
No obstante, fuentes del BBVA insisten en que en ningún caso las sinergias serás menores de las estimadas, a pesar de que se retrase la materialización de parte de ellas por la imposibilidad de llevar a cabo una fusión al menos en los tres primeros años.
El plan inicial del BBVA pasaba por integrar en el grupo al Sabadell para obtener a lo largo de los tres primeros años unas sinergias o ahorros de 850 millones: 450 millones en gastos de tecnología, 300 millones en gastos de personal y 100 millones en ahorros financieros.
Sin embargo, a la vista del rechazo del Gobierno a una fusión entre el BBVA y el Sabadell, el banco comprador barajaba un escenario en el que la entidad catalana se mantendría como filial del grupo, al igual que el Santander tuvo durante más de dos décadas al Banesto.
Tras evaluar la decisión del Ejecutivo, el BBVA acordó a principios de julio seguir adelante porque la opa crea valor para los accionistas de ambas entidades, a pesar de que la condición «retrasará la materialización de parte de las sinergias estimadas», como añade en el documento remitido este martes a la CNMV.
Riesgos de la operación, según el BBVA
Si deja la puerta abierta a que las sinergias pudieran variar, podría ser porque el BBVA «ha asumido la veracidad e integridad de la información pública» sobre el Banco Sabadell, lo que no quita para que «dicha información podría contener errores u omisiones».
Dado que el BBVA no ha participado en su elaboración, el banco añade que no puede garantizar que sea precisa y completa.
Este es uno de los riesgos que el grupo ve en la operación, unido al de la propia integración operativa del Banco Sabadell, incluida la migración del sistema informático de la entidad catalana al BBVA, derivada de la fusión y que el banco reconoce que podría resultar «especialmente difícil y compleja».
El BBVA explica que esa integración podría desviar sustancialmente el tiempo, la atención y los recursos de la dirección, y podría suponer más costes, requerir más tiempo y recursos de lo previsto.
Otro de los riesgos nuevos de la operación es el veto del Gobierno a una fusión en los tres primeros años aunque la opa sobre el Sabadell prospere.


