La consolidación del sector de las telecomunicaciones abre una nueva etapa de crecimiento e inversión en infraestructuras digitales y Cellnex quiere desempeñar un papel protagonista. Así lo defiende Alfonso Álvarez, consejero delegado de Cellnex Iberia (España y Portugal), quien considera que estos procesos están dando lugar a un sector “más fuerte y más sano”, mejor preparado para afrontar el aumento de inversión que exige el crecimiento del tráfico de datos.
Álvarez pone como ejemplo España y la fusión entre MásMóvil y Orange en 2024. Según explica, Cellnex consigue adaptar el acuerdo para responder tanto a las necesidades de los operadores como a las propias de la compañía, compensando la racionalización de la red con nuevos servicios y capacidades.
La compañía refuerza así su posición como socio industrial de largo plazo incorporando nuevos emplazamientos, soluciones de conectividad en interiores y tecnología small cells, claves para mejorar la cobertura y absorber el creciente consumo de datos.
Para Cellnex, la consolidación no reduce oportunidades. Al contrario. La compañía considera que menos operadores con mayor capacidad inversora permiten acelerar la modernización de las redes y elevar la competencia por la calidad del servicio.
“Seguimos siendo socios industriales de nuestros clientes. Nuestra relación es a largo plazo y está basada en la confianza”, señala Alfonso Álvarez.
El directivo también destaca la resiliencia de las infraestructuras críticas. Como ejemplo, recuerda que durante el apagón de abril de 2025 las emisiones de radio y televisión y gran parte de las redes de emergencia bajo infraestructura de Cellnex permanecen operativas pese al colapso de otras comunicaciones.
Un comportamiento que, según la compañía, demuestra la importancia de seguir reforzando la autonomía energética y la resiliencia de las redes críticas para garantizar servicios esenciales a millones de ciudadanos.
Cellnex trabaja junto a administraciones y operadores para impulsar nuevas inversiones que permitan fortalecer las infraestructuras móviles hasta niveles comparables a las redes de radiodifusión y emergencias.
Además, la compañía considera que el modelo desarrollado en España puede exportarse a otros mercados europeos como Reino Unido, Francia o Italia, reforzando su crecimiento internacional y consolidando su posición como actor clave en la transformación digital europea.


