Las pensiones contributivas son prestaciones económicas destinadas a quienes han cotizado a la Seguridad Social durante un periodo mínimo de tiempo. Pueden corresponder a jubilación, incapacidad permanente o fallecimiento (viudedad, orfandad, entre otras). Su importe depende de las bases de cotización acumuladas a lo largo de la vida laboral del beneficiario.
Subida prevista de las pensiones en 2026
Según las estimaciones actuales, las pensiones se revalorizarán un 2,6% en 2026, en función del IPC medio entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. Este incremento definitivo se confirmará en diciembre, cuando se publique el dato oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Incremento aplicado en 2025
En 2025, las pensiones contributivas aumentaron un 2,8%, ajustándose a la inflación media anual. Esta actualización garantiza que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo, tal y como establece la Ley 21/2021, derivada de las recomendaciones del Pacto de Toledo.



Pensiones mínimas en 2025
Tras la revalorización, las cuantías mínimas de las pensiones contributivas en 2025 quedaron del siguiente modo:
- 15.786,40 euros anuales para jubilados mayores de 65 años con cónyuge a cargo.
- 12.241,60 euros anuales para jubilados mayores de 65 años sin cónyuge a cargo.
- 11.452 euros anuales para jubilados menores de 65 años sin cónyuge a cargo.
La pensión máxima se fijó en 45.746,40 euros anuales, equivalente a 3.267,60 euros mensuales en 14 pagas.

Evolución reciente
- En 2024, las pensiones subieron un 3,8%.
- En 2023, la revalorización fue del 8,5%, la más alta en décadas, compensando la inflación del año anterior.
Un sistema ligado al IPC
Desde la entrada en vigor de la Ley 21/2021, las pensiones se actualizan automáticamente con la inflación media interanual. Este mecanismo busca preservar el poder adquisitivo de los jubilados y garantizar la sostenibilidad financiera y social del sistema público, considerado uno de los más sólidos de Europa.


