La regulación del llamado impuesto a la banca por beneficios extraordinarios, cedido por Pedro Sánchez a los nacionalistas con aspiraciones independentistas del PNV, contemplará en El País Vasco dos desgravaciones no recogidas en la normativa estatal para las entidades ubicadas en ese autonomía, una por gasto en obra social y fondos de cooperativas y otra por la instalación de cajeros automáticos en zonas rurales. Todo esto sucede cuando el PSOE acusa de ‘dumping fiscal’ a Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid.
Las diputadas de Hacienda de Álava y Bizkaia, Itziar Gonzalo de Zuazo e Itxaso Berrojalbiz, han presentado en sus respectivas Juntas Generales el proyecto de norma de este nuevo impuesto, que ha sido armonizado y coordinado entre las tres diputaciones y el Gobierno Vasco.
El nuevo impuesto temporal, que estará vigente mientras exista en territorio común (en principio 2025 y 2026), contempla dos deducciones que no existen en el Estado y que benefician precisamente a los dos entidades vascas que deberán pagar este tributo, Kutxabank y Laboral Kutxa.
Así, se establece una reducción equivalente a la que dediquen a su obra social, lo que beneficia directamente a Kutxabank, que dedica a sus tres accionistas -las fundaciones de las antiguas cajas de ahorro, BBK, Kutxa y Vital- el 60 % de sus beneficios, con los que ellas hacen la obra social.
El PNV-PSOE beneficia con desgravaciones a la banca vasca con desgravaciones que no contempla la normativa nacional
La otra deducción, que en este caso beneficia a Laboral Kutxa -la entidad del grupo cooperativo Mondragón-, es que se podrá deducir el 50 % del importe que se destine al fondo de reserva de las cooperativas.
También hay otra deducción por la instalación de cajeros en zonas rurales, que asciende a 600 euros por cada cajero colocado, según ha explicado la diputada vizcaína de Hacienda, Itxaso Berrojalbiz.
Otra diferencia con la normativa estatal es que para calcular la base aplicable se utilizarán los fondos propios del banco (ROE) y no los activos (ROA), lo que busca, según Berrojalbiz, mejorar la solvencia de las entidades financieras.
En cuanto a la recaudación esperada, Berrojalbiz ha dicho que en Bizkaia habrá dos entidades afectadas (Kutxabank y Laboral Kutxa) que pagarán unos 9,9 millones.
Además, las haciendas forales recibirán del Estado la parte que corresponde al negocio en Euskadi de bancos que tributan en el Estado, que Bizkaia cifra en unos 20 millones y Álava, que no tiene bancos propios, en 1,1 millones.
Podemos ha criticado que las deducciones introducidas porque esas partidas (obra social y cooperativas) ya se las desgravan los bancos en el Impuesto de Sociedades y EH Bildu ha reprochado en Bizkaia que esta normativa es «más blanda» con los bancos que la presentada en Navarra, mientras el PP ha pedido una deducción por aumentar la financiación a las pymes.


