En el primer semestre de este año Hacienda, dirigida por la vicepresidenta María Jesús Montero, ha recuperado 1.503 millones por la reversión de las rebajas de los impuestos a la energía, 850 millones por la recuperación del IVA de los alimentos y 157 millones por el incremento de los impuestos sobre el tabaco y la nueva tasa sobre los líquidos para cigarrillos electrónicos. En total, 2.960 millones de euros, según la asociación de técnicos de Hacienda del Estado (Gestha)
Sobre las futura eliminaciones de otros beneficios fiscales para los ciudadanos y empresas, Gestha dice que es factible que el Gobierno incremente los ingresos tributarios en 1.675 millones -la cantidad comprometida con la Comisión Europea-, aunque insiste en que será «difícil» aumentar la fiscalidad del gasóleo o el IVA a los pisos turísticos.
Así lo indica Gestha en un comunicado remitido este viernes a los medios, en el que explica que el Ejecutivo tiene tres vías diferentes para cumplir ese compromiso de reducir este año el importe de los beneficios fiscales en una décima de PIB, es decir, unos 1.675 millones de euros.
Además de los impuestos ya recuperados o nuevos en el primer semestre, como el de la energía (1.503 millones), el IVA de los alimentos (850 millones), tabaco y cigarrillos electrónicos (157 millones), el impuesto especial del gasóleo podría suponer una recaudación adicional de 1.162 millones de euros anuales, mientras que la exención de los premios de loterías podría añadir una parte mayor o menor de los 391 millones anuales, según se reduzca más o menos el umbral vigente de 40.000 euros.
Eliminando la exención de 40.000 euros en los premios de lotería del Estado, Hacienda puede ingresas 391 millones más y con el impuesto especial al gasóleo, 1.162 millones
Sobre este asunto, los técnicos de Hacienda reconoce la dificultad del Gobierno para convencer a los socios parlamentarios de aumentar el impuesto especial del gasóleo que está pendiente desde 2021.
Respecto a la tercera vía, detallan que sería la aplicación del IVA a los pisos turísticos o la introducción de un nuevo tipo en el Impuesto de Sociedades para las socimi (Sociedad Anónima Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario) que no destinen una parte sustancial de sus viviendas a alquileres a precio asequible.
A juicio de los técnicos de Hacienda, esta opción «tampoco es sencilla de alcanzar, dada la volatilidad de los apoyos», además de que «con el calendario parlamentario avanzado, ambas iniciativas difícilmente entrarían en vigor en 2025 y se aplicarían, en el mejor de los casos, a partir de 2026».
El secretario general de Gestha, José María Mollinedo, ha reconocido que estas son «varias alternativas para cumplir con los compromisos adquiridos con Bruselas» y que «de aprobarse, reforzarían la recaudación de forma eficaz e inmediata para consolidar las cuentas públicas».
Además, permitiría «aumentar de manera sostenible el gasto público en políticas de refuerzo del estado del bienestar», concluye.
