La pobreza infantil cuesta hasta 60.000 millones a la economía española

La pobreza infantil cuesta hasta 60.000 millones a la economía española

07 julio, 2024
|
Actualizado: 08 julio, 2024 0:53
|
PUBLICIDAD

Sara Anguera. La pobreza infantil es una forma de pobreza a los niños y niñas y se manifiesta mediante el hambre, la malnutrición, la falta de acceso a agua potable, la imposibilidad de tener una vivienda digna y la carencia de otros servicios básicos como la salud y la educación. Aunque de primeras pueda no parecerlo, el impacto económico de la pobreza infantil en el PIB español es significativo y preocupante.

Según estimaciones, la pobreza infantil representa entre el 4% y el 5% del PIB, lo que equivale a unos 60.000 millones de euros. Este fenómeno se atribuye en parte a la brecha salarial entre los trabajadores que han crecido en condiciones de pobreza y aquellos que han tenido una infancia con sus necesidades materiales satisfechas, según revela el Consejo Económico y Social (CES), un órgano consultivo del Gobierno en asuntos socioeconómicos y laborales, en su informe sobre derechos, calidad de vida y atención a la infancia.

En un informe señala que las mayores deficiencias del sistema se observan durante la etapa crucial de seis meses a tres años de edad. Este impacto temprano no solo afecta el desarrollo individual, sino que también repercute a largo plazo en la economía nacional. 

El impacto promedio de la pobreza infantil es del 3,4% del PIB, según la OCDE

Aproximadamente uno de cada tres menores en España vive en riesgo de pobreza o exclusión social. La OCDE, en un reciente estudio, examinó el impacto macroeconómico de la pobreza infantil en veintisiete países europeos. El estudio evaluó los costos monetarios derivados de las repercusiones en el empleo y los ingresos salariales, así como en la salud al llegar a la edad adulta.

Según el informe, el coste promedio para estos países es del 3,4% del PIB. Además, el impacto de la pobreza infantil en términos de menor empleabilidad y salarios más bajos resulta en una reducción de aproximadamente el 7% en la recaudación fiscal total de los Estados.

Los países que han logrado reducir mejor esta brecha son Finlandia, con un coste del 1,40% del PIB, seguido de Francia y Países Bajos, que superan ligeramente el 2%. En contraste, los países con mayores costes son Lituania (6,08%), Bulgaria (5,8%) y República Checa (5,1%).

Comparación entre la pobreza infantil en España y en el resto de Europa

El estudio revela una gran variabilidad entre los países, explicada por la incidencia de la pobreza infantil y la desigualdad social en cada uno. En naciones donde la pobreza infantil es más alta y la desigualdad más pronunciada, los costos sociales de la vulnerabilidad durante la infancia son más elevados

España, según el estudio de la OCDE, muestra unos costes macroeconómicos derivados de la pobreza infantil por encima de la media europea. Se estima que representan el 4,1% del PIB, principalmente debido a las pérdidas salariales, las cuales tienen un impacto proporcionalmente mayor que en otros países (2,14% del PIB, frente al 1,38% de media en Europa). El coste en términos de salud, aunque similar a la media europea, también es significativo, alcanzando el 1,62% del PIB.

Estos resultados se complementan con el informe «El Coste de la Pobreza Infantil en España», elaborado en 2023 por el Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil,el cual revela que el coste de la pobreza infantil alcanzó el 5,1% del PIB en 2019, generando una pérdida significativa de productividad. Además, el gasto sanitario derivado del mayor riesgo de sobrepeso y depresión asciende a seis mil millones de euros anuales.

La pobreza en España aumentó un 70% entre 2006 y 2016

La cronicidad de la pobreza se asentó a principios de este siglo en España, aumentando un 70% entre 2006 y 2016. La creación de empleos desde 2017 no ha tenido el impacto esperado en las familias debido a la mala calidad del empleo, según el estudio.

Otro dato relevante es la ubicación de los niños en situación de pobreza. Antes de la crisis económica de 2008, casi la mitad de estos niños vivía en el sur de España. Sin embargo, la distribución ha cambiado y ahora uno de cada tres niños en situación de pobreza reside en algunas de las regiones más ricas, como Cataluña, donde la proporción ha aumentado del 10% al 19%, o en la Comunidad de Madrid, que ha pasado del 13% al 17%.

Comparado con Europa, España se sitúa entre los países con mayor pobreza infantil moderada (27,4%), solo superada por Rumanía y Bulgaria, y muy por encima de la media de la Unión Europea (18,5%). Los países con mejores resultados son Dinamarca y Finlandia, gracias a sus sistemas de bienestar enfocados en transferencias y servicios para la infancia y la conciliación.

En Estados Unidos la pobreza cuesta un 4% del PIB

Fuera de la Unión Europea, informes estiman que en Estados Unidos la vulnerabilidad durante la infancia tiene un coste económico total del 4% del PIB, considerando pérdidas de productividad, aumento de costes sanitarios y mayor delincuencia. Esta cifra se eleva al 5,3% del PIB al incluir costes adicionales, como los derivados del sistema de acogida de menores y el maltrato infantil.

En Australia, estudios han evaluado los costes económicos y sociales del maltrato infantil, incluyendo costes médicos, judiciales, educativos y laborales. En esta nación, estos costes se estimaron en un 1,8% del PIB para 2016 y 2017, y hasta un 4,2% si se consideran los costes a lo largo de la vida de las personas afectadas.

Por otro lado, en el Reino Unido, un estudio reciente calculó que la erradicación de la pobreza infantil supondría un ahorro de entre el 1% y el 1,8% del PIB.

En resumen, la pobreza infantil no solo afecta a la calidad de vida de los niños que lo sufren, sino que también restan PIB a la economía de los países y afectan al desarrollo económico de esto. Debido a esto, es importante luchar contra estas desigualdades y ofrecer recursos a los más jóvenes que se encuentren en situación de pobreza.

Noticias Relacionadas: