Sara Anguera. Aunque parezca imposible, la cesta de la compra está cada vez más cara. Desde hace cuatro años, la tendencia al alza de los precios no se ha detenido y, según recalca la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), esta situación genera una fuerte presión sobre la economía de los hogares españoles.
En septiembre de 2025, la cesta de 100 productos básicos analizada por el Observatorio de Precios de OCU registró un incremento mensual del 0,32%, rompiendo con la moderación de julio y agosto. El encarecimiento, aunque leve, refleja un problema de fondo: los alimentos acumulan un 36% de subida en cuatro años, con un impacto directo en el poder adquisitivo de las familias.

Inflación y evolución general de precios
El dato adelantado del IPC de septiembre sitúa la inflación interanual en el 2,9%, dos décimas por encima de agosto. Esta cifra confirma la persistencia de un nivel inflacionista que, aunque moderado frente a los picos de 2022 y 2023, mantiene la presión sobre el consumo.
El coste de la Cesta OCU, referencia que incluye 241 productos de alimentación, droguería e higiene, ha aumentado un 3% de media en el último año, por encima del IPC general (2,3%). Los alimentos frescos lideran este encarecimiento, con un incremento del 8% anual, trasladando ese efecto al conjunto del gasto en alimentación.
Carne, pescado y bebidas, los más inflacionistas
Las subidas más notables en septiembre se registraron en las bebidas (+2,36%), el pescado (+1,58%) y las carnes y derivados (+1,42%), con un acumulado del 12,36% en el último año para esta última categoría, la más castigada por la inflación.

Entre los productos individuales, destacan la ensalada envasada (+12%) y las naranjas (+6%) como los que más se encarecieron durante el mes.
Por su parte, las frutas y verduras, a pesar de descender un -1,33% en septiembre, acumulan un alza interanual del 4,46% y, en términos generales, un aumento del 8,2% en los últimos doce meses, convirtiéndose en uno de los grupos que más ha presionado al alza la cesta.

Bajadas puntuales que no compensan
Algunos alimentos han mostrado descensos en septiembre. Las cebollas de tubo (-11%) y las peras conferencia (-9%) lideraron las caídas, mientras que productos de despensa y bebidas registraron bajadas interanuales del -6,48% y -1,35%, respectivamente.
Sin embargo, estas correcciones no logran compensar el encarecimiento generalizado de otros grupos. El ejemplo más significativo es el del aceite de oliva, que, pese a haber bajado un 53% respecto a los picos de 2024, mantiene un precio un 57% superior al de 2021.
El papel del IVA y las críticas a su gestión
Las medidas fiscales aplicadas en 2023 y 2024, como la rebaja del IVA en productos básicos, contribuyeron a mitigar temporalmente la presión de los precios. No obstante, su reversión en enero de 2025 ha reactivado el encarecimiento en muchos productos.
La exclusión de la carne y el pescado de la rebaja fiscal ha sido uno de los puntos más criticados por la OCU, que defiende que estos alimentos deben considerarse básicos y tributar con un IVA superreducido, dado su papel esencial en una dieta equilibrada.
Dónde se compra, clave para ahorrar
El informe de la OCU subraya que la elección del supermercado supone una diferencia económica sustancial para las familias. Según sus cálculos, elegir bien dónde comprar permite ahorrar 1.132 euros al año de media, con máximos de hasta 4.270 euros en ciudades como Madrid, lo que equivale al 78% del gasto anual de una cesta media.
El estudio, realizado en 183 ciudades sobre supermercados físicos y tiendas online, señala a Alcampo como la cadena más barata en 42 localidades, seguido por MiAlcampo en ocho. En el otro extremo, Sánchez Romero se posiciona como la enseña más cara.
Los Supermercados Dani, con fuerte presencia en Andalucía, figuran como la referencia más económica, con un índice 100. Otras cadenas que destacan por sus precios ajustados son Consum, Lidl, Supeco, Family Cash, Aldi y Mercadona, aunque su peso varía según la región.
Las ciudades más baratas para hacer la compra son Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y Torrent (Valencia). Por el contrario, los precios más elevados se encuentran en localidades de la periferia de Barcelona y Madrid, así como en destinos insulares como Ibiza y Las Palmas de Gran Canaria.
La cesta de la compra sigue tensionada
La evolución de los precios en septiembre confirma que el coste de la cesta de la compra sigue tensionado, con un crecimiento que no se corrige pese a las bajadas puntuales en algunos productos. El incremento acumulado del 36% en cuatro años refleja una tendencia estructural que compromete la capacidad de gasto de los hogares.
En este contexto, el consumo de alimentos frescos –frutas, verduras, carnes y pescados– sigue siendo el más castigado por la inflación, con subidas que superan a las de los productos envasados. La política fiscal y la estrategia de compra de los consumidores se convierten, por tanto, en factores decisivos para mitigar el impacto económico de una cesta de la compra que, lejos de aliviarse, continúa encareciéndose.


