La situación laboral de los jóvenes españoles y su formación académica han mejorado considerablemente en los últimos años, pero su capacidad para emanciparse ha retrocedido del 41 % en 2016 al 31 % en 2025 en el caso de personas de entre 18 y 34 años, según una de las conclusiones de un informe elaborado por el sindicato CCOO.
En este periodo que, por ahora comprende ocho años de Gobierno de Sánchez -ejecutó la moción de censura a Rajoy en junio de 2018 tras perder las elecciones generales de 2016 con 97 diputados del PSOE, frente a los 156 de PP- los jóvenes en España han estado condenados al paro con una tasa que en 2026 sigue anclada en el 24% entre los menores de 25 años, y los que encuentran trabajo lo hacen con unos empleos precarios y sueldos bajos que no dan para pagar los precios históricos de la vivienda, ya sea en propiedad o alquiler.
Ésta es una de las conclusiones de un informe elaborado por el sindicato CCOO, y presentado este martes con motivo de la celebración mañana del Día Internacional de la Juventud, según el cual España se encuentra muy lejos de la media europea (50 %) y además es el país europeo donde más ha caído la tasa desde 2016.
La generación joven actual es «la más formada de la historia de España», ya que hace menos de cuatro décadas solo el 21 % de la población joven tenía un título educativo de nivel superior, mientras que en la actualidad más de la mitad de los jóvenes, el 54,2 %, cuenta con formación profesional superior o estudios universitarios.
Esta proporción baja hasta el 48 % en el caso de los hombres y se sitúa en el 61 % en el de las mujeres.
Sueldos que no dan para pagar una vivienda es la principal causa de la baja tasa de emancipación de España, el 31%, frente al 50% de la UE
La emancipación juvenil continúa retrocediendo y la tasa de emancipación en España ha pasado del 41 % en 2016 al 31 % en 2025, diez puntos porcentuales menos en nueve años y lejos de la tasa media europea, que se sitúa en el 50 % en el caso de los jóvenes entre 18 y 34 años.
Este problema no se limita a los jóvenes de 25 a 29 años, subraya el informe, que remarca que las dificultades para abandonar el hogar familiar se extienden hasta los 30-34 años, lo que convierte la emancipación tardía en un problema cada vez más generacional.
El acceso a la vivienda aparece como el principal obstáculo para que la mejora laboral se convierta en autonomía, ya que la compra resulta inaccesible para una parte importante de los jóvenes y el precio del alquiler continúa aumentando.
De hecho, la secretaria confederal de Juventud de CCOO, Pau García Orrit, ha detallado que «el 96 % del salario de la gente joven se tiene que ir a pagar el alquiler» y ha lamentado que hacen falta «alrededor de 70.000 euros de ahorro» para poder comprar una vivienda en las grandes ciudades.
«Lo que está impidiendo que la gente joven pueda tener un proyecto de vida autónomo es este mercado del alquiler desbocado y un mercado inmobiliario que, si ha tenido intervención política, no ha sido para nada al servicio de la clase trabajadora», ha remarcado.
