La firma europea de WealthTech Lanks y la consultora finReg360 han presentado este viernes EDX (European Data Exchange), un nuevo protocolo que aspira a convertirse en el estándar de referencia para el intercambio de datos de posiciones financieras entre bancos custodios, gestoras de patrimonio y firmas de asesoramiento en Europa.
EDX nace con el objetivo de facilitar un marco común y seguro para la transmisión de información financiera entre entidades, cubriendo una carencia histórica en la infraestructura europea de gestión patrimonial. A diferencia de otras regiones como Estados Unidos o Suiza, donde ya existen sistemas estandarizados que permiten compartir datos completos de posiciones financieras más allá de las cuentas corrientes, el mercado europeo sigue funcionando con plataformas fragmentadas y poco compatibles entre sí. Esta situación complica la labor de gestores y asesores, que se ven obligados a invertir una parte significativa de su tiempo en procesos manuales de conciliación de datos, en detrimento del asesoramiento al cliente.
La falta de interoperabilidad también limita la capacidad de las entidades para ofrecer una visión global y consolidada del patrimonio, una demanda cada vez más habitual entre los clientes con estructuras financieras complejas y modelos de multicustodia.
El lanzamiento de EDX se produce en un momento especialmente relevante desde el punto de vista normativo
El lanzamiento de EDX se produce en un momento especialmente relevante desde el punto de vista normativo. La Estrategia Europea de Datos, materializada en iniciativas como la Ley de Datos, promueve un modelo de economía digital basado en el intercambio eficiente y seguro de información. A ello se suma la prioridad otorgada por la Comisión Europea a un sector financiero impulsado por los datos dentro de su Estrategia de Finanzas Digitales.
En este marco, la propuesta de Reglamento sobre el Acceso a los Datos Financieros (FIDA), junto con el paquete de la Estrategia de Inversión Minorista, amplía el concepto de compartición de datos al ámbito financiero y sienta las bases de un ecosistema más interoperable, competitivo y centrado en el usuario.
A diferencia de la normativa PSD2, enfocada principalmente en los pagos, FIDA exigirá el acceso estandarizado a una visión integral del patrimonio, que incluirá cuentas de inversión, planes de pensiones, productos aseguradores y activos alternativos. Ante este escenario, el sector se enfrenta a una decisión clave: anticiparse y adoptar infraestructuras de datos estandarizadas impulsadas por el mercado, como EDX, o arriesgarse a implementaciones tardías, costosas y poco eficientes, como ocurrió en su día con PSD2.


