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Las fundaciones de Cajacírculo e Ibercaja catalogarán los fondos de Emiliano Aguirre

Cuarenta años de investigación en Atapuerca

Las fundaciones bancarias de Cajacírculo e Ibercaja suscribieron hoy un convenio de colaboración con la Fundación Atapuerca para llevar a cabo el proyecto ‘Fondo Documental Emiliano Aguirre’ , con el que se pretende aglutinar y catalogar todo el material documental que existe sobre los yacimientos de la sierra de Atapuerca a lo largo de sus más de cuarenta años de recorrido del proyecto científico.

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En la firma de este nuevo acuerdo, que tuvo lugar hoy en las instalaciones de la Fundación Cajacírculo, comparecieron el presidente de la Fundación Cajacírculo, Emiliano de Domingo Angulo, acompañado por el director territorial de Ibercaja en La Rioja, Burgos y Guadalajara, Jesús Les Mancho. Por su parte, la Fundación Atapuerca estuvo representada por su presidente, Antonio Méndez Pozo; uno de sus vicepresidentes, Eudald Carbonell, y el director general, Javier Gutiérrez González.

Para llevar a cabo este proyecto, las dos fundaciones destinarán la cantidad de 5.000 euros, al margen de la colaboración anual que mantienen con la Fundación Atapuerca desde su constitución en 1999. Asimismo, esta aportación servirá para contribuir en la conservación y difusión del material generado a lo largo de estos años.

Tal y como señaló el presidente de la Fundación Atapuerca, el objetivo principal de este proyecto es “crear un espacio que reúna todo lo publicado acerca de los yacimientos de la sierra en la Fundación de Atapuerca con el fin de ordenarlo y hacerlo publico”, para que de esta forma, la población pueda tener acceso a esta información. Según adelantó Méndez Pozo, este fondo está compuesto por “más de 3.400 soportes”, a lo que se añade aquellos documentos de los que dispone la Fundación, entre ellos 800 libros, 80.000 fotos, y “materiales de todo tipo”, añadió.

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De esta forma, el fondo dispone de un amplio material, entre el que se encuentran diversidad de manuscritos, notas, libros, dibujos, revistas, separatas y una colección de fósiles y objetos relacionados con su actividad profesional. Una de las labores realizadas por la Fundación Atapuerca ha sido la de recopilar todo el material que estaba disperso en varios centros: desde la Biblioteca de Ibeas de Juarros, la Biblioteca San Juan de Burgos, el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (procedentes del Museo de Ciencias Naturales) y el archivo personal de Emiliano Aguirre (con 98 carpetas de legajos).

A partir de entonces se hizo un inventario, con el objetivo de ordenarlo y clasificarlo para que su amplio contenido pueda estar disponible para el estudio y consulta de otros investigadores y por el público general. El plan de trabajo continúa con la revisión del material que estaba depositado en la Fundación Paleontológica Emiliano Aguirre, que contiene un total de 100 carpetas con 930 archivos en formato pdf. En algunos de esos pdfs hay más de 100 páginas escaneadas, todas ellas aún sin catalogar.

Desde el pasado mes de abril de 2019, la arqueóloga María Victoria Moreno, está trabajando en la catalogación física de todo este material, incorporando datos claves y referencias en los miles de documentos conservados, lo que permitirá en un futuro realizar una base de datos específica adaptada a las necesidades.

De todo este material, uno de los elementos que destacó Carbonell fue la información epistolar de la que disponen en este fondo documental, afirmando que es “fundamental para entender la ciencia de la evolución humana”.

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Además, tal y como recordó el presidente de la Fundación Atapuerca, el edificio adosado a la Fundación Atapuerca en Ibeas de Juarros (Burgos) servirá para ubicar todo los documentos que se están catalogando, y que han sido recogidos de diversas zonas.

Por otro lado, a preguntas de los medios acerca de si se plantean algunos plazos , el director general de la Fundación indicó que calculan que realizar todo el proceso de catalogación les llevará “entre tres y cinco años”, y añadió que “paulatinamente se va a ir poniendo en la medida en que esté”.

Durante su intervención ante los medios, el presidente de la Fundación Cajacírculo destacó la figura la Emiliano Aguirre, quien “enseguida se dio cuenta de la magnitud de lo que podía ofrecer la sierra” y a quien “se le debe el reconocimiento de solventar con acierto los años más duros en cuanto a recursos humanos, materiales y económicos”, dijo. En este punto, De Domingo quiso poner en valor su “profesionalidad, tesón y fe”, para llevar a cabo este proyecto, de magnitud mundial. “Creemos que su legado es importantísimo tenerlo catalogado porque supone el gérmen del proyecto tal y como lo conocemos”, subrayó.

En este punto, Carbonell, como uno de sus pupilos, recordó los inicios del proyecto Atapuerca, llevado a cabo por Aguirre, señalando además que debido a su importancia, pronto se dieron cuenta de que sería necesario ubicar todo esta información que con el paso de los años fue reuniendo Aguirre, señalando que Burgos se está convirtiendo en un “atractor de documentación única”.

Por último, el director territorial de Ibercaja en La Rioja, Burgos y Guadalajara, quiso destacar la “satisfacción” que supone para la entidad bancaria poder participar en esta iniciativa, recordando que una de las señas que define al banco es el “apoyo y difusión a la cultura en todas y cada una de sus magnitudes”. Por su parte, Méndez Pozo, señaló que desde la Fundación “siempre ha habido un afán de apoyo constante al proyecto de Atapuerca, así como a las investigaciones que allí se hacen”.