Cada vez más personas menores de 45 años, principalmente millennials y miembros de la Generación Z, están recurriendo a fondos de inversión inmobiliaria colectiva para obtener beneficios en un contexto que dificulta la compra de vivienda. De hecho, cerca del 45,5% de los coinversores pertenecen a este grupo de edad.
Desde Civislend, plataforma especializada en crowlending inmobiliario, señalan que estos inversores de fondos suelen participar, de media, en unos cinco proyectos. La facilidad de acceso y la escasa inversión inicial requerida se ven como factores clave para despertar el interés de los jóvenes, que ahora ven el sector inmobiliario como una opción más asequible para invertir.
Además, explican que muchos jóvenes ya no perciben la vivienda únicamente como un lugar para vivir, sino como un activo financiero. Por ello, este tipo de inversión se presenta como una alternativa atractiva frente a las dificultades actuales del mercado.
La falta de oferta y la subida continuada de los precios han empujado a estas generaciones a buscar nuevas formas de participar en el mercado inmobiliario, optando por pequeñas inversiones que les permitan obtener rentabilidad, aunque no puedan acceder a la compra de una vivienda en propiedad para uso propio.


