La rentabilidad del bono del Tesoro a 30 años subía este lunes hasta el 5,31 %, más de cuatro puntos básicos, volviendo a alcanzar su nivel más alto en 19 años en medio del temor a una subida de la inflación por la guerra en Irán.
A su vez, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años avanzaba hasta el 4,7 %, y el del bono a 2 años subía hasta el 4,2 %.
Según la prensa especializada, la subida de los bonos estadounidenses se debe, en parte, a la preocupación de los inversores por una subida de la inflación derivada del incremento de los precios de la energía por la guerra entre EEUU e Irán.
En mayo, el bono de deuda a 30 años, los de mayor vencimiento, ya alcanzaron su nivel más alto desde 2007 y subieron hasta el 5,2 % apoyados por esta misma preocupación.
Este temor persiste pese a que la semana pasada se divulgaron una serie de datos sobre la inflación mejores de lo que esperaba el mercado: los precios de consumo (IPC) bajaron en julio una décima, hasta el 3,4 %, y los de producción (IPP) subieron ese mes un 4,7 % interanual, frente al 5,5 % de junio.
Dichas cifras refuerzan la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) mantenga sin cambios los tipos de interés en su próxima reunión.
Subida del bono y colocación de deuda del Tesoro
La subida del bono tiene lugar después de que el pasado jueves el Tesoro de Estados Unidos colocara bonos de deuda a 30 años por unos 25.000 millones de dólares, con un interés del 5,216 %, el mayor nivel de rendimiento logrado para un instrumento de este tipo desde 2001.
En un escenario donde se anticipan crecimientos de la inflación y de la deuda pública en Estados Unidos el mercado para las emisiones de la primera economía mundial viene mostrando una creciente preferencia por los bonos con vencimientos más cortos, según los analistas.
En cuanto a Irán, hoy expira el memorando de entendimiento entre este país y EE.UU., que establecía un alto el fuego y un plazo de 60 días para resolver cuestiones pendientes, y ambos países han intercambiado nuevas amenazas que han contribuido a la subida del petróleo intermedio de Texas en un 2,55 %, hasta los 84,5 dólares el barril.
