Los carburantes en España se han encarecido este pasado miércoles, 1 de julio, coincidiendo con la vuelta del IVA al 21 %, y el litro de gasolina ha subido, de media, 8,5 céntimos, mientras que el gasóleo lo ha hecho en torno a 4,3 céntimos respecto al precio del día anterior.
Según el histórico recogido por el Ministerio para la Transición Ecológica, la gasolina se pagó este 1 de julio a 1,529 euros/litro, frente a los 1,444 euros del martes, cuando todavía se encontraba plenamente activa la rebaja fiscal puesta en marcha por el Gobierno para combatir los efectos económicos de la guerra en Irán.
También ha repuntado el precio del diésel, aunque menos. En concreto, ha pasado de 1,506 a 1,549 euros/litro.
En el caso de la gasolina, los 1,529 euros/litro registrados en la víspera suponen recuperar niveles de comienzos de junio, un mes que cerró con un precio medio de 1,485 euros, el más bajo desde que comenzó la crisis en Oriente Próximo.
No obstante, todavía están por debajo de los 1,6 euros que este carburante llegó a marcar aun con el alivio fiscal aprobado por el Ejecutivo en vigor.
El gasóleo se sitúa en los 1,549 euros/litro
Respecto al gasóleo, los 1,549 euros/litro son niveles de mediados del mes pasado y se encuentran lejos del umbral del 1,9 euros que se dio en abril.
El incremento de los precios detectado este 1 de julio se aproxima a los cálculos de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), que estima que los cambios fiscales de los carburantes encarecerán el litro de gasolina en unos 10,1 céntimos y el de diésel, en 2,8 céntimos.
Con la vuelta del IVA al tipo general del 21 % después de más de tres meses al 10 %, el apoyo fiscal se concentra ahora en el impuesto especial de hidrocarburos, que se verá rebajado en 15 céntimos/litro en julio, 10 céntimos/litro en agosto y 5 céntimos/litro en septiembre para volver a la normalidad en octubre.
La idea del Gobierno es retirar de forma progresiva el apoyo a la reducción de impuestos a los carburantes para los hogares conforme se vayan reduciendo los precios de los mercados internacionales.
Con todo, el decreto incluye una cláusula de reactivación por la que la bonificación del impuesto de hidrocarburos se situará en 20 céntimos por litro si la inflación de los carburantes supera el 15 %.


