La exposición de los bancos europeos a Oriente Medio es muy limitada, pero, si los tipos de interés aumentan para contener la inflación y el crecimiento económico se ralentiza por el conflicto, la menor demanda de crédito podría lastrar el volumen de negocio de los bancos y se vería afectada la calidad de los activos, según Scope Ratings.
La agencia de calificación ha difundido este miércoles un análisis sobre las posibles consecuencias de la guerra en los bancos europeos, en el que advierte de que las entidades bancarias «son vulnerables a los efectos de contagio si el conflicto se agrava aún más o se prolonga».
Según el documento de Scope Ratings, si la crisis de los precios de la energía debilita el crecimiento económico en Europa o la volatilidad del mercado mayorista afecta a los costes de financiación de los bancos, éstos podrían verse afectados, si bien precisa que todavía no ha incorporado ninguno de estos escenarios a su perspectiva base para los bancos europeos.
Un «puñado de bancos europeos» con vínculos comerciales en Oriente Medio
Scope Ratings alerta de que una crisis prolongada de las economías de Oriente Medio podría tener implicaciones directas para la calidad de los activos y la rentabilidad de un «puñado de bancos europeos» con vínculos comerciales en Oriente Medio, pero ve poco probable que se convierta en un factor sistémico determinante para la calificación del sector bancario europeo en conjunto.
La exposición de los bancos europeos a Irán, «insignificante», y la exposición directa a otros países de la región se concentra en deuda soberana y posiciones en derivados reducidas, según Scope Ratings.
En concreto, la exposición de las entidades supervisadas por el Banco Central Europeo (BCE) a Oriente Medio supone menos del 1 % de sus activos totales, que eran de 27,8 billones de euros a septiembre de 2025.
Respecto a cómo puede afectar a la calidad de los activos, Scope Ratings considera que los bancos más vulnerables serían los que están más centrados en la concesión de préstamos a empresas que dependen de manera significativa del petróleo y el gas para su producción, como el químico, el metalúrgico y minero, el farmacéutico, el textil, el maderero y papelero, y el transporte.
Por otra parte, estima que los gobiernos europeos disponen a la hora de fijar medidas contra los efectos de la guerra de menos margen fiscal que el que tenían cuando estalló la guerra de Ucrania (febrero de 2022).
Scope Ratings explica que las recientes medidas para reforzar las capacidades de defensa de Europa han absorbido el margen fiscal y que el endurecimiento cuantitativo (herramienta que ha utilizado el BCE contra la inflación) ha drenado el exceso de liquidez del sistema bancario, lo que puede traducirse en un menor apoyo a los márgenes de interés por parte de un nuevo ciclo de subidas de tipos.
