El emisario del Kremlin para asuntos económicos y normalización de relaciones con Estados Unidos, Kiril Dmitriev, celebró la exención de sanciones por parte de Washington al petróleo ruso en plena crisis debido al cierre del estrecho de Ormuz.
«La energía rusa es indispensable para mitigar la mayor crisis energética mundial», escribió Dmitriev en la red social X comentando el anuncio del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sobre el levantamiento temporal de las sanciones impuestas a raíz del inicio de la guerra de Ucrania en 2022.
Según Dmitriev, cercano al presidente ruso, Vladímir Putin, la medida, implementada en plena guerra de Irán, afecta a aproximadamente 100 millones de barriles de petróleo ruso en tránsito.
«Estados Unidos prácticamente reconoce lo obvio: sin petróleo ruso el mercado energético mundial no puede mantenerse estable», escribió por otro lado en la red social rusa Max.
EE.UU. autoriza la compra temporal de petróleo ruso para contener la escalada de precios
Hoy, Bessent detalló que las exenciones a las sanciones que permitirán la venta y entrega a nivel mundial de todo el petróleo ruso actualmente cargado en buques estará vigente unicamente hasta el 11 de abril con el objetivo de reducir el coste del crudo a nivel global.
La nueva medida del Gobierno del presidente, Donald Trump, llega después de que en las últimas horas los precios del barril de crudo escalasen por encima de los 100 dólares por unidad.
La semana pasada, el Tesoro de EEUU ya había autorizado a la India acceder al petróleo ruso varado en el mar por un periodo de 30 días, pero ahora extiende la medida de forma global.
Según la licencia estadounidense, las ventas no pueden involucrar de ningún modo a Irán y las transacciones podrán efectuarse hasta las 00:01 del 11 de abril de 2026, según hora del este de EEUU (07:01, hora Moscú).
La revalorización del crudo, de un 30 % desde los 72 dólares del inicio del conflicto, es un alivio para las arcas rusas. Y es que tan sólo en los primeros dos meses del año ya casi se alcanzó el déficit previsto para todo 2026, de 3,45 billones de rublos (43.585 millones de dólares) después de que los ingresos por la exportación de hidrocarburos cayeran un 47,1 % interanual.
Cualquier incremento del precio del crudo ruso Urals por encima de los 59 dólares contemplados por el presupuesto ruso contribuye a reducir el déficit ruso. Con todo, según la prensa rusa, incluso un incremento prolongado de 11 dólares del barril sólo reduciría un 0,1 % el déficit.
