El organismo de control antimonopolio de Corea del Sur ha impuesto este martes una multa de 11.200 millones de wones (alrededor de 6,5 millones de euros) a Mercedes-Benz por información engañosa sobre los proveedores de las baterías utilizadas en sus vehículos eléctricos.
La Comisión de Comercio Justo (FTC) ha asegurado en un comunicado que Mercedes-Benz distribuyó directrices de ventas a concesionarios que indicaban que sus vehículos eléctricos estaban equipados con baterías de Contemporary Amperex Technology Co (CATL) de China, el mayor fabricante de este producto.
Sin embargo, el organismo ha explicado que algunos ellos montan baterías de la compañía china Farasis, cuyos productos se retiraron del mercado en China en 2021 por el riesgo de que se incendiasen.
Mercedes-Benz ocultó y omitió esta información
«A pesar de conocer la instalación de baterías Farasis, Mercedes-Benz (…) ocultó y omitió esta información de las directrices de venta», según la FTC.
La Comisión califica en su nota las baterías «como un componente esencial directamente relacionado con el rendimiento y seguridad», por lo que dicha información «es un factor crucial» en la compra.
Es más, los concesionarios, «desconociendo por completo» la instalación de Farasis, vendieron vehículos a los consumidores, «haciéndoles creer erróneamente» que estaban equipados con baterías CATL.
De acuerdo a la fuente, la automovilística germana vendió unos 3.000 vehículos con la batería Farasis por importe de 281.000 millones de wones (unos 164 millones de euros).
FTC ha decidido denunciar ante la Fiscalía tanto a Mercedes-Benz como a su filial surcoreana, después de que en agosto de 2024 uno de sus vehículos eléctricos sufriera un aparatoso incendio en un aparcamiento subterráneo en la ciudad de Incheon (ciudad que limita con la capital del país, Seúl), dañando a más de un centenar de vehículos.


