Banco Santander concentrará a sus clientes de mayor patrimonio en Madrid en una única oficina ubicada en el Paseo de Recoletos. Este movimiento implica el traslado desde varios centros VIP de la capital, como los situados en Plaza de Cataluña (Doctor Arce), Plaza de la Lealtad, junto a la Bolsa, o Paseo de La Habana, que dejarán de ofrecer el servicio personalizado de banca privada. La reorganización, que comenzará a mediados de mes, también afectará en próximas fases a históricos puntos de Banif, como Aravaca o la oficina de Serrano con Juan Bravo, según fuentes del sector.
Un portavoz del grupo que lidera Ana Botín detalla que “el Hub Recoletos reunirá a banqueros, asesores y especialistas de banca privada, reforzando el modelo de servicio y proporcionando una experiencia más integrada”. El espacio incluirá áreas exclusivas para reuniones, entre ellas el denominado Espacio Altura, situado en la séptima planta y concebido para encuentros de alto valor con clientes.
La creación del Hub Recoletos encaja con la apuesta del Santander por un modelo de banca privada
El edificio, sede territorial del banco en Madrid, ya había incorporado en mayo un centro para instituciones en su quinta planta, que ahora compartirá superficie con el nuevo hub. El cambio supone una transformación en el enfoque de atención a grandes patrimonios: se abandona el modelo descentralizado de oficinas próximas al domicilio del cliente, vigente desde la etapa de Banif, para avanzar hacia un servicio unificado.
La entidad defiende esta evolución: “La creación del Hub Recoletos encaja con la apuesta del Santander por un modelo de banca privada más especializado, actual y cercano, con equipos integrados en un mismo espacio de alta calidad. Esta reordenación permitirá un servicio más eficiente y coordinado”, asegura el portavoz.
No obstante, el movimiento genera inquietud en parte de la plantilla y la clientela. Una de las fuentes consultadas apunta que tanto los banqueros como los usuarios, acostumbrados a oficinas muy convenientes por su cercanía, “están bastante molestos”. Añade que la zona de Recoletos “no resulta precisamente cómoda” para quienes deberán desplazarse hasta allí para reunirse con sus gestores.


