El consultorio de hoy, con Manuel Pinto, viene marcado por la rotación y el cambio de liderazgo, tanto a nivel nacional como internacional. En el caso del IBEX 35, Pinto reconoce la fortaleza mostrada en los últimos años, defendiendo que «el IBEX parece el nuevo Nasdaq, con subidas exponenciales,» impulsada principalmente por el sector bancario, aunque advierte de que el índice se encuentra en niveles exigentes tras subidas muy intensas. Esto lleva a anticipar un escenario más complejo, en el que el protagonismo podría desplazarse hacia otros sectores beneficiados por el entorno económico, mientras se señala que existen oportunidades más atractivas fuera del mercado español.
Manuel Pinto: “El IBEX parece el nuevo Nasdaq, con subidas exponenciales.”
Uno de los ejes principales del análisis de Manuel Pinto es la gran rotación sectorial y geográfica, especialmente en Estados Unidos. Subraya la pérdida relativa de liderazgo de las grandes compañías tecnológicas frente a índices más diversificados y a empresas más ligadas a la economía real. El crecimiento económico, los estímulos fiscales y monetarios y el impacto de la inteligencia artificial favorecen a compañías dependientes del ciclo estadounidense y a mercados donde la ponderación está más equilibrada, reforzando la idea de que la amplitud del mercado es clave para entender el momento actual.
El analista también pone un fuerte acento en los mercados emergentes y en el cambio del equilibrio económico global. Destacan regiones como China, India y Latinoamérica, apoyadas por tendencias estructurales como el crecimiento demográfico, la producción industrial, los flujos de capital y el auge de las materias primas. En este contexto, se plantea un posible cambio hegemónico gradual, con un papel creciente de China en el sistema financiero internacional y una mayor diversificación de reservas por parte de los bancos centrales.
El oro se presenta como un activo estructural en cartera
Por último, Manuel Pinto insiste en la importancia de los activos alternativos y la gestión del riesgo. El oro se presenta como un activo estructural en cartera, respaldado por el aumento de deuda, la expansión de la liquidez y la incertidumbre geopolítica. En paralelo, se defiende una visión positiva a largo plazo sobre Bitcoin, basada en su oferta limitada y su naturaleza descentralizada, aunque reconociendo su elevada volatilidad.