Antes de que se conozca el grueso de resultados empresariales en Estados Unidos, la atención del mercado se dirige hoy a Disney y a las informaciones que señalan que Bob Iger podría abandonar antes de lo previsto su puesto como consejero delegado. Su contrato expira el 31 de diciembre, pero todo apunta a que no llegará a esa fecha al frente del grupo. El diario adelantó la noticia y citó la frustración del ejecutivo y su deseo de retiro.
Bob Iger ya dejó la empresa en 2020
El final de su etapa supondría cerrar antes de lo pactado casi dos décadas de liderazgo, con apenas una interrupción. En febrero de 2020, Iger amagó con marcharse y cedió el timón a Bob Chapek. Aquel relevo coincidió con el estallido de la pandemia, que obligó a rehacer por completo el negocio del entretenimiento. Según Business Insider, Iger nunca confió plenamente en Chapek y se mantuvo como presidente ejecutivo y director creativo, limitando su control real en la empresa.
El perfil de Chapek, procedente de parques temáticos y con menor peso en Hollywood, tampoco convenció al mercado. Su gestión quedó marcada por la presentación de las cuentas de 2022, cuando maquilló las pérdidas del negocio de streaming, lo que precipitó su salida. En una entrevista en CNBC ese mismo año, Iger reflexionó sobre cómo imaginaba su vida tras Disney. Ahora, la incógnita se centra en quién tomará el relevo y en el impacto para los inversores y mercados.
¿Le suplirá Josh D’Amaro o Dana Walden?
El mercado maneja dos nombres como sucesores. Josh D’Amaro, responsable de parques temáticos, parte como favorito tras dirigir la división más rentable desde 2020, que en el último trimestre creció un 6% y superó los 8.000 millones de dólares. En su contra juega su experiencia en Hollywood. La otra opción es Dana Walden, codirectora de Disney Entertainment, con conocimiento del streaming y de la relación con actores y agentes. Según el Wall Street Journal, el anuncio llegará pronto.