En el Radar Empresarial ponemos el foco en los resultados del tercer trimestre de LVMH, que ha registrado un crecimiento orgánico de sus ventas del 1%, una cifra positiva, aunque inferior a las previsiones del mercado. El principal lastre ha sido su división de moda y artículos de cuero, cuyos ingresos han retrocedido un 5%, frente al descenso del 1,3% que anticipaban los analistas. Como ocurre con otros grandes nombres del sector textil, entre ellos Nike, China continúa siendo uno de los puntos más débiles del negocio. Las ventas en este mercado han disminuido un 5% respecto al mismo periodo del año anterior.
China es la piedra en el zapato de LVMH
Las dificultades del gigante francés en el mercado chino se remontan a 2024, cuando la pérdida de confianza de los consumidores y el auge de las marcas nacionales comenzaron a golpear al sector del lujo. Durante el tercer trimestre de aquel año, las ventas de Louis Vuitton en Asia, excluido Japón, llegaron a caer un 16%. En 2025, el retroceso se moderó hasta el 5%, mientras que durante la primera mitad de 2026 la actividad mostró señales de recuperación. Sin embargo, los últimos tres meses han vuelto a evidenciar la fragilidad de esta mejora.
A la debilidad del consumo y al avance de los competidores locales se suman los ajustes en su red comercial, con cierres de establecimientos en distintas zonas del país, según el South China Morning Post. La compañía también ha sufrido un revés reputacional tras denunciar a Molly Tea, una cadena china de té con leche, por emplear un logotipo floral que consideraba parecido a su monograma. Aunque los tribunales fallaron a favor de Louis Vuitton y condenaron a la empresa china a pagar más de un millón de euros, la resolución provocó numerosas críticas en las redes sociales.
Sus acciones han caído en 2026 un 40%
Desde la dirección de LVMH reconocen que las perspectivas para China siguen siendo difíciles a corto plazo. No obstante, el grupo ha logrado compensar parcialmente esta debilidad gracias al crecimiento del 5% en Estados Unidos, el avance de un dígito medio en Europa y otro incremento del 5% en Japón. Estos resultados ofrecen cierto margen de optimismo para una compañía cuyas acciones acumulan una caída del 40% en lo que va de año, en un contexto de fuerte deterioro bursátil para el lujo, que ha perdido 330.000 millones de euros de capitalización desde enero.