En el Radar Empresarial de hoy ponemos el foco en la salida a Bolsa de Elice, una empresa surcoreana especializada en infraestructura de inteligencia artificial que ha vivido una jornada complicada en su debut bursátil. Sus acciones perdieron un 32% durante la primera sesión y terminaron en 61.500 wones, muy por debajo de los 91.500 wones de referencia iniciales. El resultado también quedó lejos de las expectativas de la compañía, que aspiraba a situar su valoración dentro de una horquilla de entre 70.400 y 90.500 wones. La operación permitió captar 200.000 millones de wones, aproximadamente 150 millones de dólares, una cifra modesta frente a otras grandes ofertas públicas de venta tecnológicas. Así, su estreno se ha convertido en uno de los más negativos de 2026.
¿Cuáles son los planes de Elice?
Este comienzo contrasta con las expectativas que despiertan otras grandes empresas del sector, como SpaceX, Anthropic y OpenAI, cuyos posibles movimientos bursátiles generan gran interés entre los inversores. SpaceX ha logrado convencer al mercado desde el principio, mientras que la salida de Anthropic se espera para noviembre y OpenAI ha aplazado sus planes hasta 2027. Sin embargo, compañías de menor tamaño, como Elice, también buscan financiación mediante estas operaciones para impulsar sus proyectos y ganar presencia internacional. Entre sus objetivos figuran construir centros de datos en Corea del Sur y extender su actividad a mercados estratégicos como Estados Unidos, Japón y Singapur.
La evolución de Elice refleja, además, la transformación que están experimentando numerosas empresas para adaptarse al auge de la inteligencia artificial. Fundada en 2015 como una plataforma educativa de programación y competencias digitales dirigida a estudiantes, universidades e instituciones públicas, la compañía comenzó a orientar su estrategia hacia la IA en 2023. Para ello, colaboró con el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea en el desarrollo de soluciones educativas basadas en grandes modelos de lenguaje. Actualmente, su actividad se concentra en infraestructuras, programas informáticos y servicios relacionados con esta tecnología.
Dudas en el mercado de la IA
La fuerte caída de sus acciones plantea dudas sobre la confianza de los inversores en el negocio de la inteligencia artificial. En un contexto de inversiones multimillonarias y creciente vigilancia sobre la rentabilidad del sector, las expectativas son cada vez más exigentes. Aunque la IA continúa atrayendo capital y protagonismo, el caso de Elice demuestra que no todas las empresas consiguen el respaldo esperado. La gran incógnita es si el mercado está aplicando criterios demasiado estrictos a estas compañías o si empieza a distinguir entre promesas tecnológicas y resultados empresariales concretos.