En el Radar Empresarial de esta jornada ponemos el foco en los resultados de Richemont, que ha logrado elevar sus ingresos un 11% durante el tercer trimestre. Este avance se apoya en un incremento del 4% en las ventas, que alcanzan los 6.400 millones de euros, aunque todavía se sitúan por debajo de los niveles registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior. Aun así, el grupo suizo de lujo ha conseguido un desempeño positivo en la práctica totalidad de sus líneas de negocio, mostrando una evolución sólida en un contexto todavía exigente para el sector.
La joyería en Richemont es un pilar
La joyería vuelve a ser el pilar más relevante del grupo. La división Maisons ha experimentado un crecimiento del 14% en sus ventas, rozando los 5.000 millones de euros. Cartier continúa siendo la marca más potente dentro de este segmento, pero el impulso también procede de la firma italiana Vhernier. Richemont adquirió esta casa en 2024 por 94 millones de euros, atraído por su estilo contemporáneo y sus diseños de carácter escultórico, que han conectado con una clientela que busca propuestas más innovadoras dentro del lujo tradicional.
La división de relojería también muestra señales de recuperación. Sus ventas superan los 800 millones de euros, lo que supone un aumento del 7% interanual, después de haber sufrido una caída del 13% a comienzos de este mismo año. En el plano geográfico, el grupo se ha beneficiado especialmente del dinamismo en América, donde los ingresos crecieron un 14%, y sobre todo en Japón, que registra un notable avance del 17%. Asia parece haber recuperado parte de su apetito por el lujo, un factor clave para explicar estas cifras.
Japón y América, motores de crecimiento para la compañía
Japón se ha convertido en un auténtico sostén para Richemont y para otras grandes casas del sector en 2025. La debilidad del yen y la preferencia de los compradores chinos por destinos cercanos han favorecido este fenómeno, reforzado además por numerosas exposiciones de lujo que han dado visibilidad a las marcas, según destaca Financial Times. Al mismo tiempo, la estabilización de China supone una noticia alentadora. En paralelo, Richemont ha renovado su liderazgo con el nombramiento de Nicolas Bos como consejero delegado en 2024, impulsando nuevas adquisiciones estratégicas que refuerzan su cartera de moda y accesorios.