En el Radar Empresarial de hoy ponemos el foco en el fuerte desplome bursátil de Lululemon, cuyas acciones se hundieron un 17% este viernes tras publicar sus resultados correspondientes al segundo trimestre fiscal de 2027. Aunque el beneficio por acción alcanzó los 2,06 dólares y superó las previsiones, el resto de las cifras no convenció al mercado. La compañía registró unos ingresos de 2.420 millones de dólares, por debajo de lo esperado, mientras que el beneficio neto fue de 329 millones, inferior tanto a las estimaciones de los analistas como al resultado del mismo periodo del ejercicio anterior.
Las perspectivas de Lululemon para 2026 son poco halagüeñas
El mayor motivo de preocupación, sin embargo, estuvo en las perspectivas ofrecidas por la compañía. Para el próximo trimestre fiscal, Lululemon calcula unos ingresos netos de entre 10.350 y 10.500 millones de dólares, lo que supondría una reducción del 5% al 7% y queda claramente por debajo de su anterior previsión, situada entre 11.000 y 11.150 millones. Asimismo, espera obtener ingresos de entre 2.290 y 2.320 millones de dólares, un descenso de entre el 10% y el 11% interanual. Estas previsiones han aumentado las dudas sobre la capacidad de recuperación de la marca.
Lululemon atraviesa dificultades desde hace meses y sus productos más emblemáticos tampoco están respondiendo como antes. Los leggings, una de sus prendas más reconocidas, registraron una caída del 20% en ventas durante este periodo. En Norteamérica, las ventas disminuyeron un 12%, mientras que China, mercado señalado como posible salvavidas, apenas avanzó un 4%. Además, el beneficio neto mantiene una tendencia descendente y las acciones acumulan una pérdida del 52% en lo que va de año. Heidi O’Neill, su nueva consejera delegada, asumirá el cargo la próxima semana con un reto considerable por delante.
Problemas en la cúpula directiva
La empresa también afronta problemas internos y una competencia cada vez más intensa. El pasado diciembre, Calvin McDonald dejó la dirección de Lululemon para dar paso a una nueva etapa. Por su parte, el fundador Chip Wilson, que abandonó la compañía tras varias polémicas por comentarios considerados racistas y excluyentes, utilizó su participación del 8,4% para impulsar cambios en la empresa. Mientras tanto, Alo Yoga y Yuori aumentaron sus cuotas de mercado en 5,9 y 2,2 puntos porcentuales durante el segundo trimestre, frente a una caída de diez puntos para Lululemon. Ahora, O’Neill confía en su experiencia en Nike para intentar revertir esta complicada situación.