ICAL
La Junta de Castilla y León reiteró hoy su respaldo al sector remolachero-azucarero y anunció que solicitará al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un incremento de las ayudas asociadas a la remolacha en el próximo marco financiero de la Política Agraria Común (PAC), con el objetivo de mejorar la rentabilidad de un cultivo que considera estratégico para la comunidad.
El anuncio se produjo durante la reunión mantenida por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, con responsables de la cooperativa Acor, dentro de la ronda de contactos que el departamento autonómico mantiene con los principales agentes del sector agroalimentario.
Durante el encuentro, Pino defendió la importancia de la remolacha para Castilla y León, principal zona productora de España, y aseguró que mantener este cultivo en la comunidad equivale a garantizar su continuidad en el conjunto del país. El consejero trasladó además el compromiso del Ejecutivo autonómico con la mejora de la rentabilidad de las explotaciones y anunció que reclamará al Gobierno central el restablecimiento de una tarifa especial de riego para reducir los costes energéticos de los agricultores.
Entre las cuestiones abordadas figuraron también la evolución de los precios internacionales del azúcar, la normativa sobre la semilla de remolacha, la reducción de la polarización y el incremento de los costes de producción, factores que, según la Consejería, condicionan la viabilidad económica del cultivo.
En materia de innovación, Pino avanzó la intención de impulsar una regulación que facilite el uso de drones para la aplicación de tratamientos fitosanitarios en parcelas donde las condiciones dificultan el empleo de maquinaria convencional.
Asimismo, expresó el rechazo de la Junta a que el azúcar procedente de terceros países forme parte de las concesiones incluidas en acuerdos comerciales de la Unión Europea, como el suscrito con Mercosur, al considerar que perjudica la competitividad del sector remolachero europeo.
La reunión también sirvió para analizar el futuro del regadío en Castilla y León ante la elaboración del Plan Hidrológico del Duero 2028-2033. En este ámbito, la Consejería defendió ampliar la superficie regable y reforzar la capacidad de regulación mediante nuevas infraestructuras hidráulicas.
Por último, ambas partes abordaron posibles líneas de colaboración con el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) para investigar el aprovechamiento de subproductos agrícolas destinados a la producción de biomasa y la reutilización de las cenizas como fertilizante, en el marco de iniciativas de economía circular y sostenibilidad.
