Saracho y Linde evitaron dar un salvavidas de 2.000 millones para Banco Popular

Saracho y Linde evitaron dar un salvavidas de 2.000 millones para Banco PopularEmilio Saracho, expresidente del Banco Popular. / EFE
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  • El Banco de España y la ejecutiva liderada por Emilio Saracho en Banco Popular tuvieron la oportunidad de contener la sangría de depósitos con una línea de liquidez de 2.000 millones. El documento estaba redactado, pero ninguno lo firmó.

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    El acuerdo, no rubricado por ninguna de las partes, estaba fechado el pasado 1 de junio, tan solo cinco días antes de la polémica resolución de la entidad financiera apoyado en el secreto informe de Deloitte. El contrato era un paraguas, un salvavidas en plena tormenta, pero no se llegó a firmar. Este nuevo escenario, cuyas consecuencias ya no podrán determinarse ya que sería basarse en hipótesis, pone de manifiesto que se intentó evitar la resolución, pero no se explica el por qué no se dio luz verde a esta opción.

    El acuerdo, titulado “contrato de provisión de liquidez de emergencia”, estipulaba una vía de financiación que no fue firmada, a pesar de la dramática situación de la entidad financiera, con una sangría de depósitos y desplome en Bolsa. Cinco días después, la entidad financiera hincó la rodilla al no poder hacer frente a las órdenes, y más de 305.000 accionistas y bonistas perdieron todo su dinero, aunque tratan de recuperarlo por la vía judicial, con denuncias contra la ex cúpula de Banco Popular, la Junta Única de Resolución y el Frob.

    “El acreditado ha solicitado con fecha 1 de junio de 2017 al Banco de España la provisión de liquidez de emergencia por un importe de hasta 2.000 millones de euros, al objeto de que el Banco Popular pueda hacer frente a sus necesidades transitorias y urgentes de liquidez”, según reza el documento, publicado este lunes por La Información. Oficialmente, el Banco de España ha declinado pronunciarse sobre este asunto. “No hay nada que comentar sobre una entidad supervisada”, ha indicado a preguntas de Intereconomía.com.

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    El contrato apuntaba la salida de grandes clientes, como la Seguridad Social

    El supervisor de la banca española guarda así su silencio con respecto a este asunto, que pudo suponer un salvavidas momentáneo y enviar al mismo tiempo un mensaje de tranquilidad al mercado, más cuando desde el Gobierno de Mariano Rajoy, con Luis de Guindos como ministro de Economía, se reafirmaba en asegurar que Banco Popular era “solvente” y que el problema era de liquidez. No obstante, la liquidez es consecuencia de la retirada de depósitos y fondos de la entidad financiera, por lo que no es causa, sino consecuencia. De hecho, según se ha ido filtrando a la prensa, entidades como la Seguridad Social o empresas dependientes de Fomento y organismos públicos sacaron importantes montantes de Banco Popular justo antes de su resolución.

    Según han explicado fuentes al citado diario, la situación de emergencia puso en marcha todas las vías posibles pero ninguna era viable tras realizar un análisis, aunque estos se hicieran en un tiempo récord. Sin embargo, otras fuentes apuntan que fue el equipo de Saracho, al no sellar el acuerdo, quien puso al Popular en la situación de resolución. Además, señalan que se había podido vender WiZink o Totalbank, que hubieran supuesto la entrada de 1.500 millones de euros -había ofertas encima de la mesa- y taponar la sangría.

    Asimismo, según el acuerdo, había previstos “periodos de disposición”. El primero de ellos, en la semana anterior a su resolución, entre el 1 y el 6 de junio, y se podría haber prorrogado cada 15 días por un período de 6 meses. La entidad, por su parte, iría devolviendo las cantidades recibidas para activar las prórrogas. El Popular había pedido al Banco de España hasta 2.000 millones el 1 de junio. Banco Popular pondría como garantías sus propios activos, y el Banco de España podría poner quitas o descuentos que llegaban incluso al 95%.

    La situación fue insostenible cuando la Tesorería de la Seguridad Social inició el vaciamiento de sus cuentas en Banco Popular. El documento hace referencia a esa situación. Asimismo, el temporal arreció cuando desde la JUR se filtró a Reuters una posible resolución, con salidas cuanto menos sorprendentes del capital, como los movimientos de BlackRock. Salieron de la entidad financiera 5.000 millones antes del fatídico 6 de junio, abocando a la entidad a su resolución y venta.

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