Se disparan en un 33% las mezquitas salafistas en Cataluña

Se disparan en un 33% las mezquitas salafistas en Cataluña

Las mezquitas salafistas en Cataluña han pasado de 60 a 80 en solo un año. Estos centros son verdaderos centros de adoctrinamiento en las más estrictas reglas del Corán y la mayor amenaza son las que no están registradas, ya que las oraciones y adoctrinamiento se realizan en garajes o fábricas abandonadas que escapan al control de los Mossos de Esquadra.

La Generalitat, lejos de seguir los pasos de Francia tras los atentados de París, mantendrá todos estos centros abiertos, de los que 20 se han abierto en el último año. "Hace un año había 60 mezquitas salafistas, ahora hay unas ochenta", ha asegurado el jefe de los Mossos de Esquadra, Josep Lluís Trapero.

El consejero de Interior, Jordi Jané, ha pedido no "estigmatizar" el salafismo, pese a que la mayoría de terroristas yihadistas basan sus creencias en esta versión violenta del Corán, en la que se dice que los infieles deben ser exterminados. "Es cierto que en algunos de estos centros hay salafismo", admite Trapero, al tiempo que asegura que "merecen una atención prioritaria", pero no se puede "estigmatizar" al salafismo porque "no tiene nada que ver con el terrorismo y el yihadismo". "El salafismo es la orientación más extrema del Islam. Ahora bien, lo que no hacen en ningún caso es justificar la violencia entendida como la producción de atentados", afirma Trapero.

En el mismo sentido se ha pronunciado Neus Munté, portavoz de la Generalitat, quien pidió respeto para la confesión religiosa. Lo cierto, es que el salafismo es la rama más radical del Islam

Los terroristas captan a sus futuros miembros a través de Internet y en cataluña se han detenido a 30 personas por su complicidad con el yihadismo. Asimismo, ha asegurado que "ninguna procede de la radicalización en un entorno salafista". Asimismo, que se "radicalizan a través de internet, pero en las mezquitas no".

Respecto a las detenciones, cabe recordar que la mayor operación se produjo el pasado 8 de abril, cuando más de 360 mossos a las órdenes de la Audiencia Nacional detuvieron a once personas en Tarrasa, Sabadell y otras localidades cercanas a Barcelona. Ese mismo día, el entonces consejero de Interior catalán, Ramon Espadaler, afirmó que la célula no sólo captaba, radicalizaba y enviaba jóvenes a Siria e Irak sino que "se habían constituido en célula operativa con voluntad contrastada de actuar en Cataluña". Tal era el peligro que, afirmó el consejero, se había adelantado la operación ante el elevado riesgo de que los terroristas pasaran a la acción.

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