Felipe Moreno, director de negocio de Clerhp Estructuras – Larimar City, ha participado en SIMA en «Intereconomía Inmobiliario» destacando el extraordinario momento que atraviesa República Dominicana como uno de los grandes polos de crecimiento inmobiliario y turístico del Caribe. España se convertido en el principal inversor extranjero en República Dominicana, superando incluso a Estados Unidos.
Según explicó, este auge responde a varios factores: la estabilidad económica y jurídica del país, el trato favorable hacia la inversión extranjera y, especialmente, la cercanía cultural y empresarial con España. Moreno asegura que República Dominicana es “el país más amable fuera de nuestras fronteras para invertir”, en parte por relación histórica y emocional muy fuerte con España que también se traduce en confianza empresarial y oportunidades de negocio.
En este contexto, Larimar City se posiciona como uno de los desarrollos inmobiliarios más ambiciosos del país. Moreno explicó que el proyecto contempla el desarrollo de una smart city de 3,5 millones de metros cuadrados distribuidos en seis grandes fases. En ese momento, la compañía se encuentra ejecutando la primera etapa, que incluye 2.200 viviendas, de las cuales ya hay más de 650 unidades en construcción. Las obras avanzan con varias torres residenciales en marcha, nuevas edificaciones previstas para los siguientes meses y el desarrollo paralelo de villas y townhouses.
Uno de los aspectos más relevantes desde Larimar City es su apuesta por el concepto de ciudad inteligente. Moreno señaló que Larimar City busca ir mucho más allá del modelo tradicional de urbanización residencial, incorporando servicios, sostenibilidad, tecnología y planificación urbana integral sobre una superficie de 350 hectáreas
El director de negocio de Clerhp- Larimar City defendió además que «el mercado inmobiliario dominicano todavía no había alcanzado su madurez y que se encontraba en pleno ciclo expansivo, especialmente en la zona este del país, donde consideraba que aún quedaban entre diez y quince años de desarrollo sostenido». Esa visión a largo plazo es la que, según explicó, ha llevado a la compañía a apostar decididamente por el país.
Moreno repasó también la trayectoria internacional de Clerhp Estructuras. La empresa, nacida en Murcia en 2011 y actualmente cotizada en el BME Growth, había iniciado su expansión en Latinoamérica en países como Bolivia, Paraguay y Uruguay. La pandemia y el nuevo escenario global llevaron a la compañía a replantear su estrategia y centrar su crecimiento en República Dominicana, un destino más cercano y estable para el desarrollo de negocio y la implantación de equipos directivos y familias.
A diferencia de otras compañías que desembarcaban directamente con un gran proyecto promotor, Clerhp comenzó trabajando en República Dominicana como empresa de ingeniería y construcción para terceros. Durante esos cuatro años había desarrollado más de 40 proyectos para importantes promotores locales, generando una cartera de negocio superior a los 100 millones de dólares. Esa experiencia previa permitió a la compañía conocer profundamente el mercado antes de lanzar Larimar City.
Moreno insistió en el modelo “360” de la empresa, que integraba ingeniería, arquitectura, promoción y construcción bajo una misma estructura empresarial. Desde España, concretamente desde Murcia y la nueva oficina abierta en Madrid, los equipos de ingenieros y arquitectos trabajaban coordinadamente con el personal en República Dominicana, generando un flujo constante de transferencia tecnológica y conocimiento técnico entre ambos países.
En relación con la inversión, Felipe Moreno ha destacado que existen distintas formas de participar en el crecimiento del proyecto. Por un lado, recordó que cualquier inversor puede adquirir acciones de Clerhp Estructuras en bolsa, una compañía que atraviesa, según explicó, uno de sus mejores momentos bursátiles, alcanzando máximos históricos por encima de los ocho euros por acción. Moreno aseguró que diversas firmas de análisis consideraban que el potencial de crecimiento de la compañía todavía es muy elevado.
En este contexto señaló que ya son más de 1.500 los inversores que han adquirido propiedades dentro de Larimar City, a través de la inversión de apartamentos, villas u otros formatos residenciales. El proyecto ofrece distintas modalidades de compra y financiación adaptadas a inversores internacionales, y algunos compradores iniciales ya han visto cómo el valor de sus propiedades se han duplicado en apenas dos años y medio.
Además, anunció que la compañía preparaba una emisión de bonos desde Panamá por valor inicial de 75 millones de dólares, con la expectativa de captar una elevada demanda debido al interés creciente que ha despertado el proyecto. A ello se suma la colaboración con family offices y otros promotores inmobiliarios internacionales que ya estaban desarrollando proyectos propios dentro de Larimar City.
En términos de rentabilidad, Moreno explicó que la compañía trabajaba con retornos estimados de entre el 6% y el 11%, dependiendo del tipo de inversión y del horizonte temporal. No obstante, insistió en que el verdadero valor del proyecto reside en su capacidad de crecimiento a largo plazo y en la consolidación de una ciudad completamente nueva dentro de uno de los mercados más dinámicos del Caribe.
También quiso poner el foco en la dimensión humana y de legado del proyecto. Más allá del negocio inmobiliario, aseguró que Larimar City aspiraba a convertirse en una ciudad pensada para las próximas generaciones.
