AREDE, la Asociación Española de Residencias de Estudiantes, ha dado este jueves sus primeros pasos. La entidad nace para que el sector del alojamiento de estudiantes tenga una voz común, en defensa de sus propios intereses, pero también de los intereses de los universitarios nacionales y de los miles de internacionales que estudian cada año en nuestro país.
La asociación está conformada, por el momento, por más de una decena de empresas líderes del sector, que en su conjunto suman más de del 44% de las plazas de PBSA (Purpose-Built Student Accommodation, por sus siglas en inglés, o Alojamientos para Estudiantes Diseñados Específicamente) y más del 90% de la inversión en creación de nuevas plazas residenciales en el corto plazo.
“Nos hemos constituido como asociación para representar a un sector que gestiona una parte crítica de la experiencia universitaria: el alojamiento, clave en la experiencia educativa y vital de nuestros jóvenes”, ha indicado Marta Sánchez, presidenta de AREDE. En este sentido, Sánchez ha defendido las residencias de estudiantes como “infraestructura crítica”, en un difícil contexto dominado por “un déficit estructural de plazas y una fuerte tensión en el mercado del alquiler”.
“La asociación nace en un momento crítico: hay que acelerar el crecimiento del sector para dar respuesta a una demanda estudiantil pujante. Pero hay que hacerlo de forma profesional, coordinando esfuerzos, elevando los estándares y participando en el diseño de políticas públicas eficaces”, ha añadido Sánchez.
La presidenta de AREDE ha destacado que las residencias de estudiantes “son una parte clave de la propuesta de valor de las universidades, son un pilar básico del ecosistema educativo español, tanto porque mejora el acceso al alojamiento para los jóvenes como porque les permite convivir en un entorno pensado por y para el desempeño educativo. Las residencias universitarias apoyan el crecimiento de nuestras universidades y hacen posible que sean más accesibles”.
