Los peligros de los productos financieros con fuerte apalancamiento

Los peligros de los productos financieros con fuerte apalancamientoUn inversor con signos de preocupación en Wall Street

CFD, Fórex y opciones binarias son los productos financieros más peligrosos para el pequeño inversor por dos motivos: complejos y con fuerte apalancamiento.

PUBLICIDAD

La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha puesto coto a la comercialización y los deja fuera de las recomendaciones de asesores financieros. No es para menos, los CFD, por ejemplo, registraron pérdidas para el 82% de los inversores, con 30.600 clientes afectados.

Los CFD son contratos por diferencias, pero no son muy extendidos en España. Su funcionamiento consiste en que un inversor y una entidad financiera acuerdan intercambiarse la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un determinado activo subyacente (acciones, índices, divisas, tipos de interés…) y no se negocian en un mercado secundario oficial, sino en la propia plataforma electrónica de la comercializadora.

Sí tienen su auge en Reino Unido, donde la cultura financiera es superior, y donde se ofrecen a los pequeños inversores desde 1950. En España su comercialización llegó justo antes de la crisis, en 2007. Entre sus desventajas, la más importante es que se puede llegar a perder más del capital invertido debido al apalancamiento.

PUBLICIDAD

El apalancamiento es invertir con el dinero obtenido de un crédito, en vez de usar fondos propios. Este peligro conlleva que el inversor particular puede perder no solo la inversión inicial, sino que al haber contraído una deuda debe también hacer frente a la misma, junto con los intereses. Es uno de los grandes peligros y errores a la hora de entrar en el mercado.

Los productos de fórex -relacionados con divisas- y opciones binarias, basado en un sistema en el que se apuesta por una subida o bajada del precio de un activo subyacente cotizado en un mercado bursátil y fijando un tiempo determinado. Llegado el vencimiento de la opción, si el precio cotiza por encima del inicio de la apuesta se paga la diferencia, si está por debajo, se pierde la apuesta. Como es lógico, se trata de predecir el precio de un determinado activo en un día concreto, una apuesta altamente arriesgada, más cuando hay posibilidad de averiguar qué hará el mercado al minuto siguiente de realizar la apuesta.

Así, la CNMV prohíbe que los CFD tengan un apalancamiento superior a diez veces o que las opciones binarias se comercialicen bajo el asesoramiento en materia de inversión. Asimismo, ha asegurado que los clientes minoristas no deberían tocar estos productos por los riesgos que entrañan. En caso de que un particular lo contrate, tendrá que haber leído la nota informativa de la CNMV, que no recomienda la inversión por su «complejidad y riesgo».

Asimismo, los clientes tendrán que conocer el coste de cerrar la operación tras firmar la contratación, al tiempo que deben conocer que las pérdidas pueden superar la inversión inicial debido precisamente al apalancamiento. El cliente deberá dar su consentimiento expreso mediante firma o grabación para acreditar que es consciente de que el producto es complejo para un inversor particular.

PUBLICIDAD